Viernes, 07 de Mayo de 2021

Otras localidades

UCI

Enfermera en UCI COVID Valdecilla: "Ingresan sabiendo que les van a intubar"

Un medico intensivista y dos enfermeras de la UCI COVID nos cuentan cómo es su trabajo diario

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Ingresar en una UCI COVID es una experiencia muy dura. El paciente llega con dificultades respiratorias, pero en muchos casos consciente y dado toda la información que ya se tiene, sabe que será intubado. Los sanitarios le hablan, es una forma de tranquilizarle, de animarle, de decirle que van a estar bien atendido. Algunos cuentan incluso sin que se les pregunte, donde creen que han podido contagiarse.

Es una de las cosas que ha cambiado, hace meses era impensable saberlo, ahora, sin embargo, todo se sabe. Cuentan que se juntaron en la cena de Nochebuena unos cuantos o que vieron a un sobrino que había estado de fiesta, otros recuerdan que su hija estuvo hace unos días visitándoles en casa. Son situaciones que antes eran normales, pero que ahora pueden costarte la vida.

Muchas cosas han cambiado en la UCI COVID de Valdecilla desde los primeros meses de la pandemia, de hecho, ya sólo quedan dos, dado que ha bajado considerablemente el número de pacientes ingresados. Visitamos la que hace dos meses se inauguraba en la planta baja del pabellón 17 del Hospital Valdecilla.

Aquí ya no se respira el miedo de los primeros meses, cuando todo era nuevo y escaseaba el material de protección, ahora los sanitarios están vacunados, aunque las medidas de control siguen siendo muy rigurosas.

Francisco Javier Burón, médico intensivista nos muestra la sala en la que se visten antes de entrar en la sala donde están los pacientes, aquí hay de todo EPIs, guantes, gafas. Siguen siendo escrupulosamente cuidadosos en colocarse la indumentaria de protección necesaria porque como dice Burón su principal enemigo es relajarse.

A ninguno de los sanitarios se les ha olvidado lo que han vivido. La enfermera Adriana Lamas lo recuerda con el símil del término empleado para describir la situación, “una ola, así fue, no pilló como cuando te pilla una ola, es muy gráfico. Tengo sentimientos encontrados al recordarlo, la incertidumbre, el miedo, pero también la esperanza al ver hasta donde hemos llegado”.

Silvia Santa Maria también es enfermera en la UCI COVID recuerda que nunca imagino vivir algo así, no se sabía mucho del virus, se sentía insegura y pasó miedo. Llegaba a casa y tenía miedo a contagiar a sus familiares por haber cometido un error al quitarse el buzo.

Hay otras cosas que no han cambiado. En la UCI COVID se trabaja siempre con mucho estrés y se requiere mucha concentración. Se hace en dos zonas diferentes, un espacio exterior donde los pacientes son controlados con monitores, es la sala de control y trabajo donde se ve la información de los pacientes que está monitorizada. La frecuencia cardiaca y la respiratoria, la saturación de oxígeno, la tensión…

La información está duplicada, porque la atención también lo está. Si en una Uci convencional cada paciente lleva a dos enfermos, aquí cada enfermera puede llevar a más pacientes, pero siempre lo va a hacer con otra compañera, es la técnica del espejo, los ojos están en la sala de control, pero las manos en la sala de pacientes.

Es un contraste brutal pasar de la ruidosa sala de control, donde se escucha a los sanitarios comunicarse con sus compañeros a través de teléfono para informarles de lo que alertan los monitores, al silencio casi místico de una sala totalmente abierta donde se encuentran los ingresados.

Entrar en esa sala, donde están los pacientes, “es una experiencia totalmente irreal, traspasar la puerta de cristal y entrar en ese espacio totalmente estéril en que reina el absoluto silencio, solo alterado por el sonido de los respiradores, es como pasar a la otra fase”, dice Adriana. Así describe al menos, cómo se sintió la primera vez que entró.

Los ingresos suponen una de las situaciones de mayor, tensión, o cuando hay que pronar a un paciente, es decir darle la vuelta, colocarle boca abajo para comenzar con la ventilación asistida. Silvia explica que tienen que estar muy sincronizados, ya que el paciente al estar dormido no puede colaborar y se encuentra entubado y con vías por todas partes que no pueden salirse.

Es un trabajo duro que desgasta físicamente, pero la peor parte es la emocional, todos reconocen que lo que han vivido ha sido muy duro y que quizás las consecuencias reales las asuman cuando todo acabe realmente.

Ahora están trabajando para humanizar el trato a los pacientes, saben que es durísimo para los familiares tener que recibir noticias sobre la evolución de sus seres queridos por teléfono. Burón dice que por mucho cariño y cercanía que quieran trasmitir, es muy difícil sin contacto humano. Y más duro todavía es cuando alguien fallece y no se le puede comnicar a su familia en persona.

Por ello, desde hace poco y solo cuando los pacientes han mejorado mucho permiten que sean visitados por algún familiar ya que lo más duro de esta UCI es el aislamiento que se siente.

Burón recuerda además que ahora el perfil de los ingresos es de gente más joven que en la primera ola y que cuando logran salir adelante y reciben el alta, la recuperación es muy lenta. Son personas que han estado muchos días sedados, intubados sin moverse y tiene que aprender a mantenerse de pie, a caminar, tienen que continuar con fisioterapia respiratoria e incluso en los casos más graves, aprender a hablar porque acaban con una traqueotomía.

Por ello, insisten en que la situación ahora es mejor, pero temen que regresen los rebrotes, ya lo han vivido después de Navidades y son conscientes de que puede volver a pasar. Ellos trabajan de manera muy coordinada y unidos para sacar adelante a los pacientes, por eso piden que la sociedad les correspondan con un compromiso igual.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?