La 1ª División RFEF arroja un mar de dudas
Las reuniones inciaies dejan en el aire la distribución de equipos en base a requisitos geográficos o deportivos y no garantizan criterios básicos de una liga profesional. Habría dos ascensos directos.

Luis Rubiales junto a Joan Soteras, presidente del Comité Ejecutivo de la nueva Liga ¿Pro? / Cadena Ser

León
Cuando hace un año las previsiones sanitarias arrinconaban al fútbol modesto empezó a gestarse la mayor reestructuración desde que a finales de los setenta se formó la Segunda División B. Con el temor a la suspensión de la temporada, los clubes de bronce más pudientes se unieron para, aprovechando la coyuntura, dar el empujón necesario para la deseada creación de una competición intermedia que fuera una preparación a todos los niveles mirando a la Segunda División. La presión y los tiempos condujeron a la Federación Española a una decisión salomónica: play-offs exprés para acabar el curso, un año de transición e incremento en el número de participantes y una Liga Pro en la campaña 21/22.
Un año después veinticinco clubes han celebrado lo que consideran un ascenso, aunque en realidad, siempre que no logren el salto a la liga de plata, seguirán jugando en la tercera categoría del fútbol español. Sin embargo, la Pro, que luego pasaría a llamarse 1ª División RFEF, ofrecería atractivos deportivos y oportunidades económicas dentro de unas mismas reglas. Por el camino un rosario de clubes, entre ellos la Cultural, firmó un manifiesto a favor del juego limpio en una liga dispar entre presupuestos astronómicos y proyectos de barrio. Desigualdades que acabarían con la Pro...¿o no?
Eso creyeron todos y ahora, a cinco meses vista de su puesta en marcha, crecen las dudas. De las reuniones que ha realizado la Comisión Ejecutiva de la nueva competición, que presidente Joan Soteras, vicepresidente de la RFEF y máximo dirigente del fútbol catalán, se cuenta poco, aunque fue llamativa la información oficial de última hora en la que tilda a la 1ª División RFEF como "la más importante de las categorías masculinas no profesionales a nivel nacional".
De fondo, las ambiciosas pretensiones de los equipos de contar con un control económico, establecimiento de un sueldo mínimo, venta conjunta de los derechos audiovisuales y otros activos o condición profesional para cada futbolista. En cuanto al aspecto deportivo, el sueño de los grandes no se hará realidad ya que a la nueva división se accede por resultados y no por el nombre. Por el camino se quedarán muchos, los primeros el Recreativo, el Marbella o el Pontevedra, con los que se contaba para reunir a todos aquellas entidades de tronío que no tienen cabida en la LigaSmartbank.
Paralelamente se han ido conociendo las primeras intenciones en el diseño de la categoría en cuanto a la distribución de los cuarenta equipos en dos grupos. Según adelantó Iusport, el reparto podría no atender a razones geográficas y se valora el sorteo u otro tipo de criterio para favorecer un reparto equitativo en función del potencial de los participantes. La liga regular constará de 38 jornadas y los campeones de cada grupo ascenderían automáticamente a la LigaSmartbank, mientras que los 2ª, 3ª, 4ª y 5ª de cada grupo se cruzarán en un play-off de ascenso para luchar por las otras dos plazas a la división de plata. Los cinco últimos de cada grupo perderán la categoría descendiendo a la Segunda División RFEF en la que habrá 5 grupos con 18 equipos cada uno.

Pablo Campos
Redactor deportivo Radio León: programas y retransmisiones. Corresponsal Diario As




