¿Qué importancia se le da a la Universidad española?
La firma de Ángel Tejada, doctor en Economía

Cadena SER

Albacete
De acuerdo con la Ley Orgánica de Universidad, las funciones de las Universidades españolas se resumen en actividades de docencia, investigación y transferencia.
En el marco de sus funciones, las Universidades españolas están inmersas en un proceso de transformación en el que no sólo se aspira a la calidad académica, sino que también hay un compromiso para ser un agente activo en el desarrollo socio-económico del país. La sociedad debe confiar hoy, más que nunca, en sus Universidades para afrontar nuevos retos, los derivados de la sociedad del conocimiento.
En efecto, la ley reconoce expresamente que las Universidades ocupan un papel central en el desarrollo cultural, económico y social de un país, siendo una institución esencial para nuestro desarrollo.
¿Pero realmente eso es así? Yo tengo serias dudas. Dos ejemplos que demuestran que a veces hay más palabras que hechos.
La inversión en investigación y desarrollo en España se encuentra muy lejos de la media europea. No se apuesta por la ciencia como inversión de futuro. Si observamos la inversión en investigación y desarrollo como un indicador de la salud de nuestro país, lejos quedan los propósitos de nuestros políticos de considerar a la Universidad como un eje esencial de desarrollo.
Otro ejemplo muy reciente. Como todos saben, se ha iniciado esta semana pasada la vacunación de los grupos que nuestro gobierno consideran con una función esencial para la sociedad. El llamado Grupo 6 en la estrategia de vacunación frente a COVID 19 del Ministerio de Sanidad. En este grupo de servicios esenciales se recogen, entre otros, los docentes españoles. ¿Pero todos? Pues no. El personal universitario ha sido expresamente excluido de este grupo de servicios esenciales para la sociedad. Eso parece que solamente tiene una interpretación posible: la universidad no es considerada un servicio esencial, porque si no, no se entiende esta exclusión expresa de la estrategia del Ministerio.
Yo no digo que las personas que trabajan en la Universidad deban vacunarse antes o después, en un momento u otro. No tengo capacidad ni conocimientos sobre gestión de pandemias para pronunciarme al respecto. Lo que señalo es que en la estrategia de vacunación se ha considerado esencial la actividad docente, menos la universitaria. Quizás tenga algún sentido, quizás alguien podría haberlo explicado desde hace semanas, pero nadie ha tenido a bien hacerlo.
Ojalá en algún momento se apueste de verdad, y no solo de palabras, por el impulso de la actividad universitaria como eje de desarrollo de nuestro país, y como eje de vertebración de muchos territorios. Buen ejemplo de éxito de esto último es la Universidad de Castilla-La Mancha.




