Martes, 20 de Abril de 2021

Otras localidades

José Carlos Ruiz

Los iluminados

Descargar

Compartir

El código del iframe se ha copiado al portapapeles

Una de las tantas leyendas que corren sobre el príncipe de Siddhartha, el Buda Gautama, nos lo presenta como un joven que vivió cómodamente hasta los 29 años en palacio. Creció y se educó en un mundo dulcificado donde se trató de eliminar cualquier elemento que pudiera causarle malestar. Un sabio auguró que aquel niño estaba destinado a ser, o bien un gran gobernante, o un gran maestro religioso. Como era de esperar, sus padres trataron de orientarlo bajo la seguridad de la herencia material y política, confundiendo quizá, como tantos progenitores/as hacemos, la educación con la sobreprotección.

La primera vez que el príncipe salió de palacio se topó de frente con la vejez, la enfermedad y la muerte, llegando a descubrir una verdad que se impone: el sufrimiento es consustancial al ser humano. Resolvió abandonar su vida palaciega, su esposa, su hijo, sus padres y decidió buscar la mejor manera de hacerle frente a ese sufrimiento, comenzando así el camino de la iluminación, que pasaba por controlar el deseo y el apego.

Los que tenemos hijos y somos débiles ante el sufrimiento, asumimos un desiderátum tan irracional como frustrante: dejarles el futuro a nuestras criaturas lo más resuelto posible. Tentados por ese otro augurio hipermoderno que es la meritocracia, les decimos que serán lo que ellos quieran ser, a la vez que tratamos de eliminarles cualquier grado de sufrimiento. Todos ganan medalla, todos van al cumpleaños, todos pasan de curso… fomentando una vida palaciega de deseos colmados. Y a veces, cuando les llega el momento de la revelación, el dolor nos golpea por igual a ambos, progenitores y vástagos, aumentando esa pandemia de enfermedades mentales de la que hablaba el diputado Errejón.

Cuando lo analizo me vienen a la memoria las últimas palabras atribuidas a Goethe en su lecho de muerte: “¡Luz, más luz!”-dijo, y sospecho que aquella frase iba dirigida a

los que, cegados por la paternidad/maternidad, hemos transformado la caverna platónica en un parque de atracciones.

 

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?