Tiempo de Soluciones
Julio Asencio

Jerez de la Frontera
Tras el trágico año de pandemia, ahora que empezamos a ver la luz al final del tenebroso túnel, la sensatez propia del sentido común nos dice que ha llegado el momento de aunar esfuerzos entre todos para salir adelante, empezando por los políticos que nos representan, tanto los que gobiernan como los que están en la oposición.
Sin embargo, la triste realidad española hoy es que los intereses partidistas se anteponen demasiadas veces a la responsabilidad de trabajar por el bien común, que es el deber de todo político. Así, un sector de la clase política está más ocupado en armar continuamente la bronca que preocupado por resolver las urgentes necesidades del país, sea a nivel nacional, autonómico o local, que es el ámbito que directamente nos afecta a los ciudadanos.
En el caso de Jerez, lastrada por el enorme agujero financiero que dejó en gran parte el inmatable, nuestros ediles tienen la obligación de consensuar las medidas que sean precisas para la reactivación económica y laboral de la ciudad. Para ello, son indispensables las aportaciones procedentes de los fondos europeos y los préstamos de Hacienda, pero asimismo la voluntad de nuestros representantes políticos para sumar y no para restar.
El efecto benefactor de la vacunación masiva ha abierto un horizonte de prosperidad económica general que también en Jerez se está notando, como muestran las cifras positivas de contratos laborales y afiliaciones a la seguridad social. En este sentido, la colaboración entre la empresa pública y la privada es fundamental para que nuestra ciudad pueda recuperarse de una vez por todas después de tantos años de crisis por diferentes causas.
No nos queda otra que ser moderadamente optimistas, porque la actitud contraria solo consigue añadir más ruina a la ruina.




