Noemí Santana y la buena gente
La opinión de Marta Cantero

Marta Cantero. / Cadena Ser.

Santa Cruz de Tenerife
Noemí Santana es de esas personas que cree que el mundo está dividido en dos bandos: los buenos, que están en la izquierda; y los malos, que están en la derecha. Y como ella es de izquierdas, y por tanto buena, se permite acusar, sin pruebas, a Coalición Canaria de saltarse las listas de la dependencia para favorecer a los propios, no dijo si a familiares o militantes. De los trabajadores que la critican sospecha que son nacionalistas, que para ella no son un rival político más sino una deleznable banda de delincuentes. Esta es la estatura intelectual a la que ha llegado la clase política canaria.
Noemí Santana está convencida que somos muchos, muchísimos, lo que tenemos un grandísimo interés en dañar su imagen y la de Podemos. Y desde esa cómoda posición, cuando no arremete contra tirios y troyanos, se echa flores a sí misma, sacando pecho de unos datos que sonrojarían a cualquier gestor. Pero es que ella no está en política para mejorar cositas, sino para cambiar el mundo, y para eso necesita tiempo, mucho tiempo en el Gobierno.
Lo único coherente que se le ha oído decir a la consejera de Asuntos Sociales desde que llegó al poder fue disculparse hoy ante los dependientes por la tardanza en valorarlos. Ellos que sí que no tienen la culpa de nada, sobre todo si son de izquierdas y, como ella, buena gente.

Marta Cantero
He trabajado en diversos medios de comunicación de las Islas, tanto en Gran Canaria como en Tenerife,...




