Un pasaporte sanitario para no utilizarlo
A algunos de ustedes les sorprenderá saber que tengo el DNI en regla

Palma
A algunos de ustedes les sorprenderá saber que tengo el DNI en regla.
Ahora bien, si me exigen el DNI para entrar en un bar, en un cine o en un estadio deportivo, me daré media vuelta hasta la próxima.
Hay un momento en que el mecanismo de vigilancia es más dañino que el riesgo a evitar, una frontera que se traspasó hace años en los controles aeroportuarios.
Se habla ahora de un pasaporte sanitario, no tanto por su necesidad, sino para dar la impresión de actividad ante una pandemia descontrolada.
En primer lugar, la vacunación no ofrece protección absoluta según estamos aprendiendo con dolor.
En segundo lugar, sorprende que el pasaporte vuelva a golpear a bares y cines, pero no a grandes superficies por poner un ejemplo.
En tercer lugar, de qué estamos hablando, cuando los aeropuertos de Balears tramitarán hoy mismo a decenas de miles de pasajeros.
Como les decía respecto del DNI, me sacaré el pasaporte sanitario disciplinadamente, pero no voy a visitar ningún establecimiento donde ya no solo deba acreditar mi identidad, sino además mi salud.
Los impulsores de esta nueva restricción tienden a olvidar que ninguna de sus ideas geniales ha funcionado hasta la fecha.
Y para que no me tilden de loco, adjunto la frase contra los toques de queda del Tribunal Superior de Canarias, refrendada por el Supremo:
“El fin no justifica cualquier medio”.




