Procesan en Murcia a un hombre que puso una pistola a su novia en la boca "sin intención de matarla"
El hombre dice que no tenía intención de matarla pero la mujer asegura que "escuchó varios clics"

También se le investiga por un delito de amenazas graves / Getty Images

Murcia
La Audiencia Provincial de Murcia ha desestimado el recurso presentado por un hombre que está siendo procesado por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer por ocho delitos contra su novia. Uno de ellos es el intento de homicidio por haber colocado, presuntamente, un arma de fuego en la sien y en la boca de la chica durante una discusión en la casa familiar.
Se le investiga también por un delito de amenazas graves, tres de malos tratos, uno de malos tratos habituales, otro de coacciones y un octavo de tenencia ilícita de armas. El procesado pide que no se le cargue con intento de homicidio porque "niega que hubiera intentado quitar la vida a su pareja".
Los hechos ocurrieron en octubre de 2020 en el domicilio familiar, al que regresaron ambos tras pasar la tarde con unos amigos. Habían consumido alcohol y drogas.
A lo largo de la siguiente hora, según el auto de procesamiento, "la insultó y amenazó con matarla tanto a ella como a sus padres, además de arrojarle agua fría, zarandearla y darle puñetazos y patadas".
Finalmente, le puso el arma de fuego, "que estaba cargada" -según la mujer- en la sien y en la boca, y disparó, "sin que detonara por causas distintas a su voluntad", según han determinado los forenses. En la casa se encontraron varios cartuchos en el suelo aunque el procesado dice que no sabe de qué son.
El hombre ha señalado durante las diligencias del caso que no tuvo intención de disparar ni de matarla pero señala el auto que la denunciante aseguró haber escuchado un "clic" de pistola en varias ocasiones y que "la recarga del arma solo tenía sentido si el propósito era el de matar y los dos primeros intentos habían fallado".
También indica que la persiguió por la casa con el arma, hasta que llegó la Guardia Civil que le detuvo.
Al rechazar la apelación, la Audiencia Provincial dice que existen en la causa indicios que conducen a la apreciación de la voluntad homicida, como los golpes y patadas constantes que le propinó, el lanzamiento de un cenicero, la carga del arma y las reiteradas expresiones de aquel deseo a lo largo del prolongado incidente, según se desprende del relato de ella en sede policial.




