A favor de la vacuna y contra el pasaporte
El peligro para los contagios radica en las congregaciones masivas, no en la documentación que aporten los congregados

"La línea roja" de Matías Vallés (18/11/21)
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Palma
No podemos omitir el asunto del día, el pasaporte covid.
Lo peor no es que se haga necesario, sino que se ponga de moda.
Aunque se supone que las posturas individuales han de ser suprimidas en favor de un hipotético bien común de procedencia casi divina, me permitirán que les dé mi opinión.
Estoy vacunado, y con la vacuna peligrosa que muchos sanitarios entusiastas del pasaporte han logrado sortear haciendo trampas.
Estoy a favor de la vacunación, en cuanto que existe la evidencia de que reduce sin eliminarlos los riesgos de contagio por covid.
Y estoy sobre todo a favor por solidaridad, porque el cuerpo social ha decidido vacunarse para protegerse.
Ahora bien, estoy radicalmente en contra de ese instrumento inútil llamado pasaporte covid.
Podría hacerles un discurso filosófico sobre la importancia de la libertad, sin la que no hay vida digna posible.
Sin embargo, mi argumento es más sencillo, el pasaporte ofrece una falsa seguridad.
El peligro para los contagios radica en las congregaciones masivas, no en la documentación que aporten los congregados.
El pasaporte olvida la verdad esencial de que los vacunados también contagian y se contagian de la covid.




