La Cadena de La Rioja entrega la cesta de Navidad de la Reserva de la Biosfera

Entrega a Sara García de la cesta de la Reserva de la Biosfera. / Cadena SER La Rioja

Logroño
La Cadena SER ha entregado a Sara García la cesta de Navidad de la Reserva de la Biosfera de La Rioja, que contiene un amplio surtido de productos que se elaboran en los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama.
Las Reservas de la Biosfera son lugares que la UNESCO distingue dentro del Programa MaB (“Hombre y Biosfera”) en los se busca encontrar el equilibrio entre el ser humano y su entorno.
Son espacios representativos de un ecosistema de alto valor ecológico, y aunque parte de su territorio albergue zonas que ostentan figuras de protección no son espacios naturales protegidos.
Son territorios que se consideran adecuados para la conservación, la investigación científica y la aplicación de modelos de desarrollo sostenible en los que la población local es la protagonista.
Están pensados para dar cumplimiento a tres funciones principales: la conservación de los espacios naturales y del patrimonio material e inmaterial del territorio, el desarrollo de sus habitantes y el servir de espacio para la educación ambiental y la puesta en marcha de actividades de investigación en materia de desarrollo sostenible.
En España una Reserva de la Biosfera debe respetar las normas establecidas por la UNESCO, cumplir los requisitos establecidos por la legislación española y asumir las directrices fijadas en los planes elaborados en el seno de la Red de Reservas de la Biosfera Españolas (RRBE).
Reserva de la Biosfera desde 2003
Los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama fueron declarados Reserva de la Biosfera el 9 de Julio de 2003. Un reconocimiento que afecta a una superficie de 122.811 Ha, perteneciente a un total de 40 municipios de estos cuatro valles, que supone el 24% de La Rioja.
Hace más de diez años que las sierras de los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama de La Rioja fueron reconocidas por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.
Un reconocimiento obtenido a solicitud del Gobierno de La Rioja e impulsado desde la Dirección General de Calidad Ambiental, que salió adelante gracias al apoyo y colaboración de los ayuntamientos y habitantes de los municipios incluidos en la propuesta de declaración.
Zona menos desarrollada de La Rioja
El territorio declarado Reserva de la Biosfera es el más desconocido y menos desarrollado económicamente de esta Comunidad Autónoma. No destaca por su abundante vegetación, ni por los verdes paisajes que puede sugerir el nombre de Reserva de la Biosfera. Aunque debido al bajo impacto ambiental que sufre, es uno de los ecosistemas mejor conservados de La Rioja, con una alta biodiversidad, y una geología incomparable.
Son escasas las cepas que nos encontramos en estas altitudes, con climas y geografías que tan sólo son adecuados para una agricultura de subsistencia, y para la ganadería de montaña.
Mantener al hombre en este territorio es complicado y en estos momentos podemos considerarlo una especie más que proteger de la extinción.
En La Rioja, la figura de Reserva de la Biosfera es un instrumento a través del cual se impulsan acciones orientadas a mantener al hombre en el territorio.
Valores
Entre sus valores naturales y culturales destacan los cortados rocosos, cañones fluviales y paisajes antropizados de antiguas terrazas y mosaicos de cultivos. Los roquedos y cortados calizos albergan lugares de gran interés geomorfológico que alcanzan su máxima expresión en las Peñas de Préjano, la Sierra de Tormo y el Cañón del Leza.
La Reserva de la Biosfera cuenta con una gran diversidad vegetal, con grandes extensiones de matorral mediterráneo aromático (Sierra de Alcarama), pero también con bosques extensos de hayas (Hayedo de Monterreal, uno de los más grandes de la Rioja), encinares (Carrascal de Villarroya), robledales mediterráneos (Robledales del Jubera) y pino (Pinares del Cidacos).
Debido a la gran diversidad de flora y fauna, se han declarado Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y una Zona de Especial Protección para Aves (ZEPAS) por Red Natura 2000 en su interior, "Sierra de Alcarama y Valle del Alhama", "Peñas de Arnedillo, Peñalmonte y Peña Isasa" y "Peñas de Iregua, Leza y Jubera".
Además de sus valores naturales, destacan las minas de piritas de uso ornamental de Navajún y Ambas Aguas, clasificadas como unas de las mejores del mundo por la perfección y forma cúbica de sus cristales. Los abundantes manantiales de aguas termales como los de Arnedillo y Cervera, y los medicinales debido a las aguas sulfurosas de Grávalos y Navajún.
Muy relevantes son también las icnitas (huellas de dinosaurios), que por su abundancia y buena conservación, constituyen uno de los yacimientos más importantes de Europa.
La artesanía: está representada por los mazapanes de Soto, las suelas de yute y esparto y las alpargatas de Cervera.
Como consecuencia de la importancia histórica y estratégica de este territorio hay abundantes yacimientos entre los que pueden destacarse las rutas dolménicas del paleolítico en el Valle del Leza, el poblado celtíbero de Contrebia Leucade, uno de los mayores de España, y numerosas fortificaciones árabes y cristianas, como los castillos de Clavijo, Jubera y Cornago.




