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Sanar con la palabra

Las reflexiones de Rosa Alcubilla en nuestro espacio de La Firma

OPINIÓN ROSA ALCUBILLA 21 ENERO

OPINIÓN ROSA ALCUBILLA 21 ENERO

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Aranda de Duero

Seguimos viviendo tiempos raros, extraños e inesperados. Nos invade la languidez, una especie de estancamiento en el vacío, que no es agotamiento ni depresión, sino un sentirse sin alegría y sin rumbo, una ausencia de bienestar. Estamos inmersos en esta situación casi sin ser conscientes, sentimos decaimiento y no llegamos a expresarlo. Por ello, hoy vengo a rescatar la palabra, la voz. Si esa languidez nos está absorbiendo y necesitamos salir de ella, un primer paso es hablar, porque hablar y que te escuchen nos sana. Eso es incuestionable.

Me pregunto si internet y las redes sociales no son una trampa a la hora de socializar, y si estando demasiado embelesados por la tecnología se nos ha olvidado llamar por teléfono, hablar y no sólo escribir. La voz nos permite vislumbrar emociones, inquietudes y miedos, algo que es imposible plasmar con los confusos emoticonos.

Les voy a contar mi experiencia al comenzar el año. Antes de las 12 uvas quité datos y WiFi y dejé el teléfono solo con la opción de recibir y hacer llamadas. Así estuve 7 días, sin internet, sin redes. Les aseguro que fue revelador, tuve que vencer cierta adicción a estar conectada e informada continuamente y a responder o mandar mensajes. Pero gané en libertad y en salud mental. Mi sorpresa fue que muchas personas se preocuparon al comprobar que no interactuaba con ellas y contactaron con mi familia, a través de mensajes, claro. La mayoría no contempló la posibilidad de localizarme llamándome por teléfono, marcando mi número. Olvidaron, y a mí me hubiese ocurrido lo mismo, que existe algo más que WhatsApp,Facebook, Twitter o Instagram y que hasta hace muy pocos años, cuando queríamos saber de alguien le telefoneábamos sin más.

Mi conclusión es que necesitamos hablar más, pero eso supone dedicación y tiempo, por eso tal vez haya que bajar la velocidad de nuestras vidas y escucharnos. Son tiempos líquidos, como dice el sociólogo Bauman, de incertidumbre, necesitamos compartir sentimientos, sueños, duelos, proyectos y dudas. Sugiero debatir con la palabra hablada, nada de mensajes escritos, debatir sobre las próximas elecciones autonómicas del 13 de febrero, sobre la candidatura del movimiento España Vaciada, sobre la saturación de la atención primaria, sobre la defensa de la ganadería extensiva, o sobre las variantes del virus, sus mutaciones y cepas. Me rebelo contra ese dicho de "Callados estamos más guapos". Es hora de volver a hablar, a escucharnos. Practiquémoslo, nos dará más felicidad.

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