Historia

La ermita de San Eugenio, en Toledo, se restaurará... cuando haya dinero

Es la respuesta del Arzobispado de Toledo ante la alarma social que ha despertado el continuo deterioro de esta ermita del siglo XII

Ermita de San Eugenio / JCCM

Toledo

El Arzobispado de Toledo rehabilitará la antigua ermita de San Eugenio, situada junto a la avenida General Villalba, cuando disponga de fondos económicos suficientes. Así lo ha indicado la Iglesia en un comunicado ante el imparable deterioro de esta ermita del siglo XII que es Bien de Interés Cultural. Deterioro debido a humedades, a actos vandálicos y también a su abandono.

El Arzobispado asegura que es una prioridad restaurar este inmueble y para ello invita a entidades públicas y privadas a participar en su rehabilitación. En 2019, el Cabildo de la Catedral inició los estudios previos para esta rehabilitación pero llegó la pandemia y hubo que paralizarlos ante la caída de los ingresos de la Iglesia toledana.

La historia de la ermita

La ermita de San Eugenio es un edificio construido en el S. XII, con motivo del traslado de la reliquia (brazo) de San Eugenio en 1156 a Toledo procedente de Saint Denis, como regalo del rey de Francia Luis VII a Alfonso VII.

El templo se levantó extramuros de la ciudad, en la zona norte, un lugar destinado históricamente a enterramientos, primero en época visigoda y posteriormente en época musulmana. Actualmente solo se conserva el ábside de la época en que fue construido. Éste pertenece al estilo mudéjar toledano, donde se dan formas tan típicas de este estilo como son los arcos de herradura y lobulados, similares por otra parte a los que aparecen en otros templos de la ciudad como por ejemplo el templo del Cristo de la Luz, levantado en la misma época.

Reformado posteriormente en el siglo XVI, de esta fecha son una casa para el capellán o santero, el atrio o patio, las puestas de madera o un retablo realizado por Hernando de Ávila en 1569. El inmueble en un edificio ermita que consta de una nave central con un ábside que se manifiesta al exterior.

El acceso que se realiza por el atrio tiene columnas poligonales, la puerta es de madera que comunica con la nave central de muros enlucidos y techo de madera de par y nudillo con tirantes. Estos muros están decorados con seis molduras de escayola. La cabecera está separada de la nave por un arco de medio punto y otro apuntado, siendo la cubierta una bóveda de cuarto de esfera con dos ventanas que dan algo de luz al interior, predominando el macizo sobre el vano. También en el ábside se ve a la derecha el acceso a la sacristía que tiene forma rectangular y una ventana para la iluminación.

El ábside, en el exterior, está realizado totalmente de ladrillo y se compone de un zócalo de mampostería y dos series de arquerías ciegas distribuidas en dos cuerpos superpuestos. En el cuerpo superior las arquerías están formadas por arcos de herradura apuntados cobijados por otros lobulados y sencillos frisos en esquinilla como remate en el alero.

Escucha la radioen directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

En directo

A continuación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Compartir

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad