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"¿Por qué no puede ser una mujer calva y punto?"

Dora Gálvez autora de del libro 'Las calvas existimos' nos cuenta su historia y cómo ha roto las barreras con las que se ha encontrado en la sociedad

"Las calvas existimos" un libro de Dora Galvez

"Las calvas existimos" un libro de Dora Galvez

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Vitoria-Gasteiz

Dora Gálvez cuenta en su libro, 'Las calvas existimos', cómo se inicia "desde el dolor" el proceso de quedarse calva y expresarlo delante de un papel. Todo comenzó en el 2019 en una visita a la peluquería donde le encontraron una calva a la que no dio importancia en un principio, pero "luego fue a más, cuando aparecieron más calvas y en apenas año y medio después me quedé sin pelo".

En ese momento Dora sintió "la necesidad de contar y vomitar todo ese dolor, así que empecé a escribir para mí, pero la idea del libro surgió en el momento que puse un pie en la calle y me llevé esa bofetada social", ha indicado Dora Gálvez que tuvo que cambiar la manera de enfrentarse a la sociedad y de aceptarse a si misma con su nueva imagen, ante "las miradas invasivas, preguntonas, cotillas, de asco, como puñales... con sus comentarios y cuchicheos".

"La sociedad no está preparada, hay sexismo por los pelos y el cambio pasa por la educación, desde pequeños, y la visibilización", ha indicado Dora Gálvez, que también ha recordado las emociones que tuvo en ese duro momento hasta el punto de sentir "odio hacia a mí misma, y querer arrancarme la cabeza".

A la autora de 'Las calvas existimos' se le dibuja una gran sonrisa cuando habla de su hija, que fue "mi botón de escape y de reacción, me ha enseñado una lección de aceptación y de amor". Además, de rememorar la bonita historia del día en el que 'gracias a su hija' decidió raparse la cabeza. "No dejaba que mi hija me tocase la cabeza, pero una tarde se agarró al poco pelo que me quedaba riéndose y chillando, disfrutando y pasándoselo bien, así que esa misma noche me di cuenta que la sociedad miente, no podía estar con ese sentimiento de miedo, y me rapé", ha rememorado Dora Gálvez, que también le tocó encontrarse con situaciones desagradables en la calle.

La escritora, además de en el libro, cuenta su historia en un blog, 'Las calvas existimos', y perfil de Instagram con el nombre mi vida con alopecia, en el que recuerda a la bruja malvada de Blancanieves, Grimhilde, que "me venía a la mente cuando estaba presa del espejo, y creo que hay que hacer añicos estos espejos malvados y bocazas que tenemos en las casas".

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