El Ayuntamiento de Zestoa a día de hoy "no puede apoyar" el proyecto del parque eólico de Statkraft
Aseguran ser conscientes del impacto medioambiental y visual además de los problemas que esto acarrearía para los vecinos

Cadena SER

San Sebastián
El ayuntamiento de Zestoa, gobernado por EH Bildu, asegura mediante una nota publicada en su página web que con los datos que tiene a su disposición, no puede apoyar este proyecto debido a que son conscientes del impacto medioambiental, visual y de los problemas que esto acarrearía para los vecinos del municipio.
Aun así, no lo descartan por completo, si no que muestran su disposición a analizar el proyecto, debido a que "hay novedades en torno a la propiedad de la energía" y porque para poder realizar una transición energética "serán necesarios equipos de alta intensidad". Además, el ayuntamiento de Zestoa destaca que para todo esto es necesaria una estrategia global ya que de lo contrario, instalar un aerogenerador no serviría de solución.
Esta postura difiere con la de los dos municipios involucrados en el Proyecto del Parque Eólico Piaspe, Errezil y Azpeitia, que al igual que Zestoa, están gobernados por EH Bildu. Por el momento, el de Zestoa ha sido el único de los 3 que no se ha mostrado a favor del nuevo parque eólico.
El consistorio zestoarra realizó el pasado viernes una asamblea ciudadana para explicar el proyecto a los vecinos de la localidad. Esta asamblea, a diferencia de la realizada en Azpeitia, no contó con la presencia de la empresa noruega Statkraft a pesar de que ésta estaba dispuesta a tomar parte. "El Gobierno Municipal cree que esta cuestión requiere un trabajo a corto, medio y largo plazo junto con los ciudadanos, impulsando un proceso en el que se aúnen diferentes puntos de vista y se tenga como objetivo el empoderamiento de todos", asegura el ayuntamiento en la nota.
Recordamos que dentro de este proyecto se instalarán un total de cinco aerogeneradores: tres en Azpeitia, uno en Errezil y otro en Zestoa. Estos aerogeneradores serían de 205 metros de alto, el doble de los instalados en Euskadi, aunque cada uno generaría seis veces más de energía.




