"Vitoria ha pasado de ser una ciudad de curas y militares a una urbe moderna"
El libro, del catedrático Antonio Rivera, 'Vitoria Desaparecida' reconstruye la evolución urbana de la capital alavesa y propone un relato que explica la ciudad a través de lo que dejó atrás

Antonio Rivera, Vitoria desaparecida
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Vitoria-Gasteiz
¿Cuántas veces habremos dicho eso de ¡cómo ha cambiado Vitoria! al ver fotos antiguas de la Virgen Blanca, del Resbaladero aún con coches o de la antigua plaza de Abastos donde hoy está la plaza de los Fueros? El nuevo libro del catedrático universitario Antonio Rivera, 'Vitoria Desaparecida', reúne estas imágenes y muchas más, pero rehúye la tentación de mirar atrás con melancolía. Lo que ofrece, en palabras del propio autor, es un relato: la historia de una ciudad que ha cambiado porque debía hacerlo.
“En el libro no hablo de una Vitoria, sino de dos" ha indicado Rivera, y es que “la ciudad que habitamos surge en los años 80 sobre dos urbes anteriores ya desaparecidas: la Vitoria histórica del XIX y la ciudad industrial de los 60 a los 80, la de mi infancia”. Ambas, sostiene, se han desvanecido hasta el punto de que si uno recorre hoy Gamarra-Betoño o San Ignacio–Adurza apenas encuentra rastro del paisaje que conocieron generaciones enteras.
Un viaje al pasado sin idealizarlo
Pese al impacto visual de las fotografías, Rivera ha remarcado que su objetivo no es despertar nostalgia, sino "ayudar a entender por qué la ciudad es como es. La nostalgia es un error, ya que igual que nosotros cambiamos de ideas y de ropa, las ciudades cambian porque sus funciones cambian. La Vitoria actual solo pudo construirse gracias a la desaparición de parte de la ciudad anterior”.
Para ilustrarlo, el catedrático ha recordado ejemplos que hoy resultan casi imposibles de imaginar, como conventos y cuarteles ocupando enormes parcelas en pleno centro, como el de San Francisco, el Hospital Militar o el Gobierno Militar o gigantescas factorías como Ajuria. “Si no hubieran desaparecido, viviríamos en una ciudad muy distinta, quizá más parecida a Ávila que a la urbe moderna y actual que hoy conocemos y disfrutamos".
Un legado fotográfico inmenso para narrar el cambio
El autor reconoce que el mayor reto no fue encontrar imágenes, sino elegir entre miles. “Vitoria tiene fototecas magníficas: la municipal, la provincial, Photo Araba, Sancho el Sabio… y además hay infinidad de aficionados con páginas documentadísimas”, ha indicado Rivera. Sólo una foto se le ha resistido, "la portada histórica del Círculo Vitoriano, de 1890, cuya resolución no permitía reproducirla".
Dato y el barrio de Coronación
El libro culmina con una fotografía de la calle Dato en los años 50, antes de peatonalizaciones, como una pregunta abierta: ¿sigue siendo ese el centro de la ciudad? Rivera cree que ya no, que "los centros se han multiplicado y que el prestigio social se distribuye hoy de otra forma".
Además, 'Vitoria Desaparecida' concluye en un lugar muy personal para el autor: el barrio de Coronación, donde creció. “Ha cambiado y no ha cambiado, porque sigue siendo un barrio de acogida, igual que lo era en los años 60 para la migración española y lo es desde los 2000 para la internacional. Las necesidades y las reacciones de quien llega nuevo a la ciudad se parecen más de lo que pensamos”, ha indicado Rivera.
Un relato para entender la Vitoria actual
Rivera presentará el libro el jueves 18 a las 19:00 en la Casa de la Cultura Ignacio Aldecoa, acompañado por la alcaldesa. Allí insistirá en lo que considera la esencia de 'Vitoria Desaparecida': “No se trata solo de evocar lo que hubo, sino de pensar en lo que falta. A veces el vacío explica mejor lo que tenemos”.
Un recordatorio de que la ciudad cambia, y debe cambiar, y de que comprender ese proceso es más importante que añorar lo perdido.

Jon Dos Santos
Redactor y editor de contenidos en el magazine Hoy por hoy Vitoria




