Adiós a un símbolo de Irun: el Kiosco de la plaza del Ensanche baja la persiana
Tras casi 27 años al frente del kiosco de la plaza del Ensanche, Raquel Gonçalves baja la persiana. El emblemático establecimiento de Irun, con más de cuatro décadas de historia, cerrará definitivamente en 2026, marcando el fin de una etapa para la ciudad y sus vecinos.
Escucha la entrevista a Raquel Gonçalves, kiosquera de la plaza del Ensanche en Irun
El kiosco de la plaza del Ensanche, uno de los puntos más reconocibles de Irun, se despide tras más de 40 años de actividad. Raquel Gonçalves, su última responsable, ha dedicado casi 27 años a atender a generaciones de clientes, en un negocio que ha sido testigo de cambios sociales, tecnológicos y culturales.
En declaraciones a Hoy por Hoy Gipuzkoa (Cadena SER), Raquel explicó que la decisión responde a varios factores: la caída de ventas, la pérdida de clientes habituales, el impacto de la digitalización y motivos personales relacionados con su salud. “Es muy triste cerrar un kiosco, te lo digo por experiencia”, confesó emocionada, recordando que la pandemia marcó el inicio de un declive que se aceleró en los últimos años.
El cierre del kiosco no solo supone la desaparición de un punto de venta, sino también de un espacio de encuentro para muchos irundarras. “Me da mucha pena dejar a la gente en la estacada, sobre todo a las personas mayores que hacían el esfuerzo de venir cada día”, lamentó Raquel, quien asegura que se lleva el cariño y las historias compartidas con su clientela: “Eso es lo mejor, lo que me llevo”.
El kiosco, situado en una ubicación privilegiada, podría tener una segunda vida si alguien decide retomarlo. Raquel confía en que “quien lo coja más tarde sepa darle una vuelta” y sacar adelante ese kiosco “como se merece”.
Mientras tanto, la kioskera afronta una nueva etapa personal: descansar, dedicar tiempo a sí misma y cumplir un sueño pendiente, aprender a restaurar muebles. “Me encantaría apuntarme a un cursillo”, adelantó entre risas.
Con este cierre, Irun pierde un negocio tradicional que resistió durante décadas, pero también se abre la reflexión sobre el futuro del papel y la prensa en un mundo cada vez más digital.