De vender chucherías en Sondika a triunfar en TikTok Shop: la historia de Gemma, la comerciante que ha conquistado las redes
“He pasado de despachar piruletas en el mostrador a preparar cientos de pedidos para toda España”
Lo que empezó como una pequeña tienda de golosinas de barrio se ha convertido, en apenas unos meses, en un fenómeno de ventas online con miles de pedidos y una comunidad fiel en redes sociales. Gemma Mambrilla, conocida durante más de una década por su establecimiento Piruletas Sondika, es hoy uno de los ejemplos más llamativos de cómo el pequeño comercio puede reinventarse gracias a TikTok Shop.
Escucha la entrevista a Gemma en Hoy por Hoy Bilbao-Bizkaia

De vender chucherías en Sondika a triunfar en TikTok Shop: la historia de Gemma, la comerciante que ha conquistado las redes
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Con más de 60.000 seguidores en TikTok, Gemma ha dado un giro radical a su negocio: ha cedido la gestión de la tienda física a un joven trabajador y ha apostado de lleno por la venta online, apoyándose en su naturalidad, su cercanía y una estrategia muy clara: ofrecer productos dulces y artículos virales que no se encuentran fácilmente en otras tiendas.
De la tienda de barrio a la venta viral
Piruletas Sondika abrió sus puertas en marzo de 2012. Durante 14 años, Gemma atendió personalmente a generaciones de niños, madres y familias del municipio, construyendo una relación cercana con su clientela. Pero todo cambió el pasado verano, cuando decidió empezar a subir vídeos a TikTok “sin editar, sin guion y siendo yo misma”, como explicó en Hoy por Hoy Bilbao-Bizkaia.
En apenas seis meses, sus vídeos —mostrando chucherías, productos americanos, dulces liofilizados o snacks llegados de Polonia o Letonia— comenzaron a viralizarse. El siguiente paso fue casi natural: entrar en TikTok Shop.
Desde junio, Gemma ha gestionado más de 3.200 pedidos online, enviados a todos los puntos del Estado, especialmente a Madrid y Barcelona. “Me sorprende que me compren chucherías desde Málaga o Valencia, pero ocurre cada día”, reconoce.
El clic que lo cambió todo: dejar la tienda física
La combinación de tienda física y venta online empezó a ser insostenible. “No daba para todo. O seguía como estaba o tomaba una decisión”, explicó en la mesa de comercio del programa. La solución fue traspasar la tienda física a Unai, un joven de 27 años, que mantiene el negocio bajo el nombre Goxo Goxoa, mientras ella se centra exclusivamente en el canal digital.
La decisión no fue solo económica, sino también vital: “Trabajo menos horas, gestiono yo misma los pedidos y tengo más calidad de vida”.
¿Qué vende Gemma que engancha tanto?
No se trata solo de chucherías clásicas. El éxito está en la especialización y el efecto viral:
- Gominolas en 4D y pelables
- Dulces liofilizados
- Snacks internacionales difíciles de encontrar
- Productos que se hacen tendencia en TikTok y ella consigue “antes que nadie”
El ticket medio varía mucho: desde pedidos de 3 euros (con gastos de envío de 5 €) hasta compras de 50 euros o más, con envío gratuito a partir de 20 €. “La gente no tiene problema en pagar el envío si el producto es diferente”, afirma.
TikTok Shop, el nuevo escaparate del pequeño comercio
Gemma es un ejemplo claro de cómo las redes sociales se han convertido en un marketplace real. TikTok Shop cobra una comisión inicial del 5%, una cifra que ella considera asumible si se compara con los gastos fijos de una tienda física: alquiler, personal, suministros o horarios interminables.
“Yo abrí TikTok para promocionar mi web, pero al final cerré la web y me quedé con la plataforma. Es mucho más sencilla”, explicó durante la entrevista .
Hoy, prepara pedidos, recibe mercancía y realiza directos de venta desde su propio espacio, aprendiendo sobre la marcha y conectando en tiempo real con su comunidad.
Un modelo que marca tendencia
Lejos de ser un caso aislado, la experiencia de Gemma refleja una transformación profunda del comercio local: digitalización, especialización y comunicación directa. Su público mayoritario ya no son solo niños, sino mujeres adultas, muchas de ellas madres, que descubren productos a través de sus vídeos.
“Trato igual un pedido de 3 euros que uno de 300. Es lo mismo que hacía en la tienda”, resume.
De Sondika al mundo
La historia de Piruletas Sondika demuestra que el éxito en redes no depende de la edad, sino del espíritu innovador. Gemma no solo ha sabido adaptarse, sino que ha convertido su cercanía en su mayor valor diferencial.
Mientras Goxo Goxoa mantiene viva la tienda física en el pueblo, Gemma sigue creciendo en TikTok, demostrando que una piruleta también puede cruzar el país si se cuenta bien la historia.




