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"No sabemos nada de nuestras familias": la angustia de la comunidad iraní en Euskadi por la represión en el país

Una mujer iraní afincada en Bizkaia relata el miedo y la incomunicación tras el estallido de las protestas, mientras crece la tensión internacional

“No sabemos nada de nuestras familias”: la angustia de la comunidad iraní en Euskadi por la represión en Irán

La oleada de protestas populares en Irán, la represión del régimen de los ayatolás y el apagón informativo impuesto por el Gobierno iraní mantienen en vilo a la comunidad iraní en Euskadi. En Bizkaia, unas cincuenta personas de origen iraní siguen con angustia extrema la situación en su país, muchas de ellas sin poder contactar con sus familias desde hace días.

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Una de ellas es Shima Poorsadeghi, que vive en el País Vasco desde hace 15 años y que no tiene noticias de sus padres y hermanos desde el pasado jueves, cuando se interrumpieron las comunicaciones en gran parte del país.

Quince años en Euskadi y una familia incomunicada en Irán

Shima llegó a Euskadi por una oferta de trabajo de su marido y desde entonces reside en Bizkaia. Su familia, sin embargo, sigue en Irán: uno de sus hermanos vive en Teherán, mientras que sus padres, su hermana y otro hermano residen en Isfahan.

“Antes del jueves era más fácil, porque sabíamos qué estaba pasando”, explica. “Las manifestaciones empezaron hace unos diez días y, al principio, estábamos esperanzados. Era como un sueño pensar que este régimen podía acabar”.

Ese sueño se transformó rápidamente en miedo cuando el Gobierno iraní cortó internet y las comunicaciones, dejando aisladas a millones de personas dentro y fuera del país.

El miedo tras el apagón informativo

“No puedo comunicarme con ellos ni por teléfono, ni por email, ni por WhatsApp”, relata Shima. La incomunicación ha generado una angustia compartida por la diáspora iraní repartida por todo el mundo.

“Somos muchísima gente fuera del país, en Estados Unidos, Canadá, Europa… y es horrible. Horrible, porque sabemos que están matando gente en las calles y no podemos saber nada de los nuestros”, afirma.

La preocupación es constante. “Duermo con el móvil por la noche. Me despierto a mitad de la madrugada para mirar Telegram o WhatsApp, por si hay algún mensaje de mi hermano, de mis padres… de cualquiera”.

“Desde niños nos obligaban a gritar consignas”

El testimonio de Shima pone también el foco en la represión ideológica del régimen iraní, que, según recuerda, comienza desde la infancia. “Con siete años, en el colegio, nos obligaban cada mañana a gritar ‘muerte a Estados Unidos, muerte a Israel’ antes de empezar las clases”, cuenta.

Para muchos iraníes en el exterior, las protestas actuales representan algo diferente a episodios anteriores. “Es la primera vez que sentimos que puede haber un cambio real. Que podría acabarse este régimen dictatorial e islámico”, señala.

Esperanza de cambio y temor a una escalada internacional

Entre la comunidad iraní en el exterior también existe la expectativa —mezclada con miedo— de una posible intervención de Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión internacional. “Esperamos que pase algo, pero también tenemos miedo de lo que pueda venir después”, admite Shima.

La aparición de referentes opositores había alimentado la esperanza de un cambio político profundo, pero el aislamiento informativo ha supuesto un duro golpe. “Cortar la comunicación entre la gente dentro de Irán y los que estamos fuera ha sido devastador”, lamenta.

La comunidad iraní en Bizkaia, pendiente de sus familias

En Bizkaia, la comunidad iraní no es numerosa, pero está profundamente conectada con lo que ocurre en su país de origen. Muchos llegaron por motivos laborales y llevan años integrados en la sociedad vasca, pero hoy viven con el corazón dividido entre dos realidades.

Mientras continúan las protestas y se endurece la represión, la incertidumbre marca el día a día de personas como Shima. “No saber nada de tu familia es lo peor. No saber si están bien, si están a salvo. Eso es lo que más duele”, concluye.