Representantes del sector primario vasco alertan del impacto del acuerdo entre la UE y Mercosur
El pacto comercial se firma el 17 de enero y genera preocupación en el campo vasco por el riesgo de competencia desigual y pérdida de producción local
El sector primario vasco alerta del impacto del acuerdo entre la UE y Mercosur
Bilbao
Las movilizaciones del sector agrario se han dejado notar en Euskadi. Tractores y concentraciones han visibilizado estos últimos días el rechazo al Tratado entre los 27 y los países del Mercado Común del Sur.
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur se firmará el 17 de enero, un tratado que ha encendido las alarmas en el campo europeo y que también genera una profunda preocupación en el sector primario de Bizkaia. Aunque el pacto abre mercados, reduce aranceles y establece cupos para productos sensibles, los representantes agrarios advierten de que puede suponer una competencia desigual para la agricultura y la ganadería locales.
Esta inquietud ha quedado patente en 'Hoy por Hoy Bilbao-Bizkaia', donde representantes del primer sector del territorio han reafirmado su rechazo al acuerdo. Martín Uriarte, coordinador en Bizkaia de la cooperativa Lursail Nekazaritza Zerbitzuak y representante de las cooperativas en Bizkaia, ha explicado que el tratado “puede ser bueno a nivel general para Europa, pero no lo es para el sector primario ni para Euskadi”. En su opinión, el acuerdo provocará un intercambio desequilibrado: “Dicho de forma coloquial, vamos a vender coches y nos van a invadir con carne”.
Uriarte ha advertido de que los productos procedentes de Mercosur llegarán en condiciones de clara desventaja para los productores europeos. “Van a venir sin las mismas exigencias que tenemos aquí: organismos genéticamente modificados, fitosanitarios, hormonas… cosas que en Europa están prohibidas”, ha señalado, subrayando que esa diferencia se traducirá en precios más bajos imposibles de asumir por el sector local.
En la misma línea, Iñigo Bilbao, coordinador de ENBA, ha insistido en que el problema no es la competencia entre productores, sino el poder de las grandes multinacionales. “Nuestra competencia no son otros ganaderos, son grandes empresas y grupos de inversión que controlan la producción de alimentos a nivel mundial”, ha firmado. Según ha explicado, este modelo acaba expulsando a los pequeños productores del mercado para, posteriormente, imponer los precios: “Primero te quitan del medio y luego ponen el precio que quieren”.
A esta preocupación se suma la posible reducción de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). “Si se recorta la PAC y, al mismo tiempo, se aprueba Mercosur, el futuro del sector queda todavía más en entredicho”, ha señalado Bilbao, quien ha cuestionado que, mientras se habla de relevo generacional, “se esté poniendo el camino cada vez más difícil a los jóvenes que quieren incorporarse”.
Quedan puertas abiertas
Pese a todo, el sector mantiene abiertas algunas expectativas. El próximo miércoles, el Parlamento Europeo decidirá si recurre a la justicia europea para impugnar el acuerdo. Así lo ha explicado Andoni García, representante de EHNE, quien ha indicado que una votación favorable “podría paralizar el acuerdo durante al menos dos años” y permitir analizar si vulnera los tratados de la Unión Europea.
García ha subrayado además el malestar existente en el Parlamento Europeo: “La Comisión y el Consejo se están adelantando a la decisión del Parlamento, y eso está generando una oposición mayor de la que reflejan los números”. Por este motivo, ha recordado que ya están convocadas movilizaciones a nivel estatal y europeo para mostrar el rechazo del sector al acuerdo. En Euskadi, todavía está por concretar qué días se llevarán a cabo las protestas.