“Y si pasamos, ¿qué?”: la nueva consigna del Athletic tras una victoria histórica en Bérgamo
La euforia de la afición y los jugadores desata un nuevo grito de guerra tras el primer triunfo rojiblanco en la Champions
La noche europea vivida en Bérgamo no terminó con el pitido final. La victoria por 2-3 del Athletic Club ante la Atalanta, la primera de esta Champions League, dejó una imagen que ya circula con fuerza entre la afición rojiblanca: jugadores y seguidores unidos, bufandas al viento y un cántico que resume el momento del equipo:“¿Y si pasamos, qué?”

Un grito espontáneo, nacido desde la grada visitante del estadio de Bérgamo, que refleja la euforia contenida durante décadas y que ahora emerge tras una victoria que da vida al Athletic en Europa y le permite depender de sí mismo para clasificarse a la siguiente ronda.
Una victoria que desata algo más que tres puntos
El Athletic no solo ganó un partido. Ganó una noche europea, de esas que cambian la percepción del equipo en el continente y refuerzan la convicción interna. Tras remontar fuera de casa a uno de los equipos más potentes de Italia, el vestuario y la afición vivieron un momento de comunión difícil de olvidar.
En el vídeo, grabado desde la grada, se ve a los jugadores rojiblancos abrazados, mirando hacia su gente, escuchando primero y sumándose después al cántico, casi en voz baja, como quien no quiere romper la magia del momento.
De la grada al césped: un cántico que prende
El grito de “¿Y si pasamos, qué?” fue creciendo poco a poco. No fue una explosión descontrolada, sino una euforia consciente, cargada de orgullo y ambición. La afición desplazada, muchas veces tras viajes imposibles marcados por el viento y los desvíos, encontró en ese momento una recompensa total.
El Athletic depende de sí mismo en la Champions
La victoria en Bérgamo ha cambiado el escenario europeo del Athletic. Por primera vez, el equipo ha ganado un partido en la Champions League de esta temporada y lo ha hecho a domicilio, en un campo exigente y ante un rival de primer nivel.
Con este resultado, los rojiblancos dependen de sí mismos para sellar su clasificación a la siguiente ronda, algo que parecía lejano hace solo unas semanas y que ahora se percibe como un reto real.
Una afición que empuja… también en Europa
Lo ocurrido en Bérgamo confirma algo que el Athletic ya sabía: su afición también juega fuera de casa. La imagen de bufandas al viento, jugadores mirando a la grada y un cántico nuevo naciendo en directo resume una noche que ya forma parte del imaginario rojiblanco.
“Y si pasamos, ¿qué?” no es solo una pregunta. Es una declaración de intenciones. Y, visto lo visto en Bérgamo, nadie se atreve ya a ponerle techo a este Athletic.




