Dimisión en pleno de la junta del CD Lakua
El viernes por la noche, Agbache y sus colaboradores anunciaron su salida de la entidad.

Escudo del CD Lakua.

Vitoria-Gasteiz
Una reunión entre la Diputación Foral de Álava, la Federación Alavesa de Fútbol y padres de los niños implicados en el club, pudo ser el detonante para la dimisión de Mohamed Agbache y sus directivos. Por la noche se emitió un comunicado en Instagram que reproducimos.
"El presidente y su Junta presentan formalmente su dimisión, con efecto inmediato. No lo hacemos por cansancio ni por falta de compromiso sino por responsabilidad y dignidad, después de haber sostenido al club cuando más lo necesitaba", reza la nota.
"Conviene decirlo claro desde el principio. Cuando el CD Lakua estuvo a punto de desaparecer, estaba solo. No había cámaras, comunicados o instituciones. Había deudas, riesgo real de cierre y niños a puntos de quedarse sin equipo", añade el comunicado.
"En ese momento, el club importaba muy poco. Entonces no se hablaba de proteger a los menores, no había reuniones ni discursos. El Lakua podía morir y nadie movía un dedo. Fue en ese contexto cuando esta presidencia dio un paso al frente. Se pagaron nóminas, se asumieron deudas y se mantuvo vivo al club", explica el texto.
"Mientras otros miraban hacia otro lado, se trabajaba sin aplausos ni respaldos. Hoy, cuando el Lakua sigue vivo y compitiendo, aparecen quienes entonces no estuvieron. Mientras algunos buscan votos, protagonismo y colgarse medallas, nosotros trabajamos por el club. La realidad es incómoda pero clara. Sin ese compromiso, hoy no existiría el club", sostiene la Junta saliente.
Dimisión irrevocable
Ahora habrá que buscar un futuro para la entidad. El escrito concluye que "Todo ha sido ruido, doble discurso y juego político. Para no seguir alimentando esa dinámica, damos un paso a un lado. Deseamos suerte a la nueva Junta Gestora, con experiencia para asumir esta etapa. El club necesita estabilidad, gestión y verdad".
Además, "nos vamos con la conciencia tranquila porque cuando se estuvo al borde del abismo, no señalamos sino que sostuvimos. El tiempo pondrá a cada uno en su sitio". El conflicto no ha terminado porque las deudas siguen en pie y a partir de ahora hay que ver si las familias que faltan por pagar abonan sus cuotas para que se puedan afrontar los pagos. Se investigarán las cuentas y no se descarta acabar en juicio.




