Sociedad

El viaducto de Rekalde se retrasa otra vez: la Variante no estará terminada, como pronto, hasta 2034

El diputado foral de Infraestructuras reconoce en Juntas Generales que el proyecto constructivo no estará listo hasta 2028 y que las obras durarán al menos seis años

El diputado foral de Infraestructuras reconoce en Juntas Generales que el proyecto de la Variante de Rekalde no estará listo hasta 2028 y que las obras durarán al menos seis años

La Variante de Rekalde, uno de los grandes proyectos pendientes de Bilbao y Bizkaia desde hace casi dos décadas, vuelve a acumular retrasos. La infraestructura, planteada inicialmente a mediados de la década de los 2000 como solución al tráfico del barrio, no estará finalizada antes de 2034, en el mejor de los casos.

Más información

Así lo ha reconocido este martes el diputado foral de Infraestructuras, Carlos Alzaga, durante su comparecencia en las Juntas Generales de Bizkaia, donde ha detallado que el proyecto sigue enfrentándose a problemas técnicos de gran envergadura que obligan a revisar plazos y expectativas.

Junio de 2028, nueva fecha clave… y a partir de ahí seis años de obras

Según ha explicado Alzaga, la Diputación no contará con el proyecto constructivo definitivo hasta junio de 2028. A partir de ese momento, será necesario iniciar el proceso de licitación y, posteriormente, afrontar una obra cuya duración estimada es de al menos seis años.

“Tenemos el proyecto constructivo en la mano para junio del 28”, ha señalado el diputado, antes de añadir que, sumando los plazos de ejecución, “estamos hablando del año 2034 en adelante para finalizar los trabajos, como pronto”.

Un calendario que confirma un nuevo retraso en una infraestructura que ya arrastra una larga historia de anuncios, replanteamientos y aplazamientos.

Un proyecto marcado por la complejidad del subsuelo

El diputado foral ha justificado la demora en la extraordinaria complejidad técnica del proyecto. La Variante de Rekalde se enfrenta a un subsuelo especialmente complicado, condicionado por varios factores clave.

Entre ellos, Alzaga ha citado:

  • La complejidad geológica del terreno
  • La presencia del arroyo Elguera
  • La cercanía de viviendas antiguas, que obliga a extremar las medidas de seguridad

Estos elementos hacen necesario un diseño muy detallado y múltiples soluciones de salvaguarda para evitar riesgos estructurales, lo que ha ido retrasando la redacción definitiva del proyecto.

Afecciones importantes durante las obras

Además del largo horizonte temporal, el diputado foral ha advertido de que la ejecución de la Variante de Rekalde provocará afecciones importantes durante varios años, especialmente en zonas como Basurto y El Fango.

Se trata de barrios que convivirán durante un largo periodo con obras de gran magnitud, movimientos de tierras, cortes y modificaciones del tráfico, en un contexto ya sensible por la densidad urbana y la antigüedad de parte del entorno construido.

Una obra pendiente desde hace casi 20 años

La Variante de Rekalde fue planteada originalmente en torno a 2006 como una solución estructural para aliviar el tráfico y mejorar la conexión viaria del barrio. Desde entonces, el proyecto se ha convertido en una de las grandes infraestructuras pendientes de Bizkaia, con múltiples anuncios y cambios de calendario.

El reconocimiento público de que no estará terminada antes de 2034 supone asumir que la obra se ejecutará casi tres décadas después de su concepción inicial, un dato que vuelve a poner el foco sobre la dificultad de materializar grandes infraestructuras en entornos urbanos consolidados.

“No va a ser dentro de un año o año y medio”

Durante su intervención, Carlos Alzaga quiso dejar claro que los plazos manejados en el pasado ya no son realistas. “No va a ser dentro de un año o año y medio”, afirmó, subrayando que el escenario actual obliga a hablar de plazos largos y muy condicionados por la técnica.

Con este nuevo calendario, la Variante de Rekalde queda oficialmente situada como una obra a largo plazo, cuya finalización no se espera, en el mejor de los escenarios, hasta bien entrada la próxima década.

Un nuevo retraso para una infraestructura histórica que sigue sin fecha cercana de conclusión y que continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes de Bizkaia en materia de infraestructuras viarias.