María Serna, jugadora del Txuri-Urdin, denuncia el trato recibido tras el escape de gas en Puigcerdà: "si nos hubieran atendido rápido, esto no hubiera pasado"
Todas las jugadoras del equipo se encuentran ya en sus respectivas casas, aunque sin saber que va a ocurrir con su duelo liguero
María Serna, jugadora del Txuri-Urdin, denuncia el trato recibido tras el escape de gas en Puigcerdà: "si nos hubieran atendido desde el primer momento, esto no hubiera pasado"
San Sebastián
Este domingo, las chicas del Txuri-Urdin se medían al Club Puigcerdà en campo visitante en lo que se esperaba que fuera un encuentro de liga normal y corriente. Sin embargo, un problema con la máquina de alisar el hielo estuvo a punto de provocar una desgracia.
Las jugadoras del club donostiarra se encontraban aún en el pabellón visitante tras haber disputado su encuentro ante las catalanas cuando la máquina comenzó a expulsar gas. Esto provocó que hasta el lugar de los hechos acudieran ambulancias, bomberos, Policía Local y Mossos d'Esquadra para evacuar el recinto debido a la elevada concentración de monóxido de carbono.
Como consecuencia de este escape de gas, diez jugadoras tuvieron que ser trasladadas de urgencia a un hospital de Barcelona, donde requirieron cuidados en una cámara hiperbárica. Por suerte, "ya estamos todas en casa", confirmaba María Serna, miembro del equipo.
"Esto ocurrió el domingo por la tarde y, debido a que había bastantes jugadoras muy afectadas, nos tuvimos que quedar allí. El lunes por la mañana, cuando comenzamos el viaje, nos empezamos a encontrar bastante pálidas, con náuseas, no podíamos seguir el viaje, por lo que decidimos parar en el hospital más cercano, que en este caso fue el de Manresa". Allí fueron sometidas a una prueba llamada oxímetro de pulso, donde "dimos un nivel bastante elevado, por lo que los médicos decidieron que, por nuestro bien y porque podríamos tener secuelas a futuro, temas neurológicos y demás, teníamos que irnos a Barcelona al hospital".
Serna cuenta cómo en Manresa "lo primero que hicieron fue ponernos a todas en una habitación con oxígeno; estuvimos con oxígeno unas tres horas y de ahí, en dos ambulancias, nos llevaron hasta Barcelona". Una vez en la ciudad condal, "nos metieron en la cámara hiperbárica".
Todo ello fue provocado por un escape de gas en la máquina pulidora, aunque asegura que no lo sintieron en un primer momento: "al final está a mil metros de altura y nosotras estamos a nivel del mar, y siempre es normal que cuando jugamos en Puigcerdà nos cueste un poco más recuperar el aire". Aun así, comentándolo con las compañeras, aseguraba que en esta ocasión la sensación era más fuerte. Fue entonces cuando fueron desalojadas y se dieron cuenta de la gravedad de la situación.
Respuesta del club
María Serna se mostró muy crítica con el trato que recibieron. En su caso personal, "no fui atendida, porque sí que es cierto que había gente peor", pero denuncia que "fueron atendidas primero las de Puigcerdà. Nosotras estuvimos las jugadoras sentadas con la equipación puesta, mojadas, hacía menos cuatro grados en Puigcerdà, había nieve, había chicas que habían salido en chancletas, incluso sin zapatillas, porque nos sacaron de emergencia y no fuimos ni atendidas". Además, confirma que este martes los clubes "se juntarán y decidirán cómo proceder, porque ha sido una negligencia", y asegura que "si nos hubieran atendido desde el primer momento a todas las jugadoras, esto no hubiera pasado".
Ahora toca ver cómo será la vuelta a la normalidad, aunque de momento "el entrenamiento de hoy lo han cancelado, porque aunque ahora estemos en casa, es cierto que estamos un poco mareadas, tenemos dolor de cabeza". Respecto al partido frente al Jaca, equipo contra el que juegan este fin de semana, "todavía no sabemos qué va a pasar".