Jainaga, nuevo presidente de Talgo tras relevar a Carlos Palacio
El nieto del que fue fundador de la compañía seguirá al frente de la Fundación Talgo
Jainaga recoge el premio Korta 2025 / Jose Ignacio Unanue
Vitoria-Gasteiz
Carlos Palacio Oriol ha cedido el testigo de la presidencia de Talgo a José Antonio Jainaga, el empresario cabeza del consorcio vasco que ha comprado la mayoría de la empresa ferroviaria.
Este jueves se ha celebrado el consejo de administración de Talgo en el que Carlos Palacio, nieto del que fue fundador de la compañía, ha presentado su dimisión y ha cedido el testigo a Jainaga, que es también presidente de Sidenor.
El consejo ha agradecido y reconocido la labor de Carlos Palacio en los 24 años que ha ejercido como presidente, durante los cuales Talgo ha experimentado un gran desarrollo.
Fundación Talgo
El nuevo presidente, José Antonio Jainaga, en nombre de todo el consejo, le ha solicitado que se mantenga como presidente de la Fundación Talgo, desde donde podrá seguir apoyando a la compañía e impulsando sus valores.
Carlos Palacio Oriol se incorporó a Talgo como consejero dominical en 1998 en representación de su participación accionarial y la de sus hermanos.
En el año 2000 fue nombrado vicepresidente y en 2002, presidente. Durante sus 24 años de presidencia la compañía ha cuadruplicado su plantilla, al tiempo que ha incrementado su presencia internacional con hitos como el proyecto de alta velocidad Meca-Medina en Arabia Saudí o la entrada en mercados centroeuropeos, como Alemania y Dinamarca o países como Rusia, Kazakistán, Uzbekistán o Egipto.
"Una enorme tranquilidad poder retirarme ahora"
Además, en 2015 lideró la salida a Bolsa de la compañía, y en los dos últimos años, el proceso de desinversión final del fondo Trilantic, devolviendo la sede y la gestión a los orígenes vascos de la empresa y de su abuelo y fundador de Talgo, José Luis de Oriol y Urigüen.
En palabras de Carlos Palacio, "es para mí una gran satisfacción y una enorme tranquilidad poder retirarme ahora de la presidencia dejando Talgo en manos de un industrial vasco ejemplar como es José Antonio Jainaga, que la llevará muy lejos, y asimismo devolver a Talgo a sus orígenes y a los de mi familia".