Amadou Buaré, refugiado maliense: "Tengo mi cita prevista para 2028, no puedo esperar tanto"
Conocemos la situación en Vitoria de los refugiados malienses y la red de ayuda ciudadana
Hablamos con los malienses, que siguen a la espera de regularizar su situación
Vitoria-Gasteiz
Pasan los meses y un grupo de refugiados malienses sigue durmiendo en los soportales de dos edificios de Salburua, cercanos a la comisaría de Betoño de la Policía Nacional en Vitoria.
En primera persona
Amadou Buaré, de 41 años, es una de las personas que vino a Vitoria buscando un proceso de regularización más rápido. "Escuché que en Vitoria las cosas están mejor y vine a buscar a mi tía para regular mi situación, para salir de las dificultades", explica Buaré a la Cadena SER. "Tengo mi cita prevista para 2028, no puedo esperar tanto", termina diciendo el refugiado maliense.
"Llevamos aquí tres meses, hemos abandonado nuestro país por las guerras, podríamos esperar un mes y medio o dos meses meses, pero dos años es mucho tiempo", comenta Mussa Sissoko, de 40 años. "Yo también tengo cita para 2028. Si ustedes no nos dan ayuda, ¿qué vamos a hacer?", clama Sissoko desesperado.
Otro de ellos, Sibé Massiré, de 39 años, nos cuenta su relación con los vecinos de la zona. "Desde que llegamos aquí, la gente que pasa nos trae mantas, comida, saben que estamos en muy malas condiciones", explica. Algo en lo que Sissoko coincide, diciendo que "los vecinos del barrio son muy, muy buenos".
Pese al apoyo y la ayuda vecinal, el grupo de refugiados es consciente de su complicada situación. "Yo hoy estoy satisfecho porque he dormido bien, pero pasarán las fechas", prosigue Sissoko. "Tú haces tu entrevista, cuentas la historia y ya está. ¿Y nosotros?", pregunta con gesto triste. "Te hemos contado la historia, pero no duermes así, no te dan de comer, no vas allí a lavarte", fulmina diciendo.
Cambio en el modelo de cita
La asociación Zehar Errefuxiatuekin ha explicado cómo a partir del 4 de febrero el modelo de citas de la Policía Nacional para formalizar la protección internacional se ha modificado, pasando de ser presencial a electrónico. Hecho que, según Javier Carivell, director de Zehar Errefuxiatuekin, podría agilizar el proceso de acogida de los malienses, aunque "en lo sustancial está parecido, sigue habiendo personas en calle y a la espera de citas".
Carivell también ha brindado datos de la ocupación de sus centros en Oñati y Tolosa. "Están prácticamente al 100% desde que comenzó la llegada de personas de Mali, desde julio o agosto, y la ocupación de personas de malienses ronda del 60 al 70%", explica.
Red de ayuda ciudadana
La red de ayuda ciudadana, activa prácticamente desde la llegada de los refugiados malienses, continúa "tratando de cubrir cuatro puntos de manera inmediata: alojamiento, vestido y calzado frente al frío, acceso a la alimentación y acceso a higiene y aseos, que es lo mínimo para tener una vida digna", aseguraa Cristina Riega.
Andoni De Sosa, otro de los cerca de 40 voluntarios que componen la red de ayuda, comenta que ve indispensable seguir movilizándose y acumulando fuerza voluntaria, por lo menos en un futuro próximo. "Todo dependerá del flujo migratorio que siga llegando, pero no tenemos ni idea de cuándo va a finalizar", responde De Sosa preguntado por esta crisis.