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Impuesto turístico en Bizkaia: cuándo entrará en vigor, cuánto se pagará y cómo lo aplicará cada ayuntamiento

Impuesto turístico en Bizkaia: cuándo entrará en vigor, cuánto se pagará y cómo lo aplicará cada ayuntamiento

Bizkaia avanza en la implantación del impuesto turístico con una norma foral que previsiblemente será aprobada en las Juntas Generales a finales de junio. Tras su publicación oficial, el tributo podrá aplicarse de forma progresiva, incluso desde este verano en aquellos ayuntamientos que tengan los trámites más avanzados.

Aunque la regulación parte de la Diputación, serán los municipios quienes decidan cómo aplicarla dentro de unos márgenes establecidos, lo que permitirá adaptar el impuesto a la realidad turística de cada localidad.

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Cuándo entrará en vigor

El calendario previsto es claro: si la norma recibe el visto bueno en junio y se publica en el boletín oficial a finales de ese mes, comenzará a contar un plazo máximo de seis meses para su aplicación efectiva.

Esto abre varios escenarios:

  • Algunos ayuntamientos podrían activarlo ya durante el verano si aprueban con rapidez su ordenanza fiscal
  • Otros podrían demorarlo unos meses por cuestiones administrativas
  • En cualquier caso, el impuesto deberá estar operativo como máximo en 2027

Además, si un municipio no aprueba su propia ordenanza dentro del plazo, se aplicará automáticamente el tramo superior previsto en la norma.

Cuánto costará el impuesto turístico

No existe una cifra única, ya que el importe dependerá tanto del tipo de alojamiento como de la decisión municipal.

Las referencias principales son:

  • 0 euros: municipios con 25 plazas alojativas o menos podrán bonificar el impuesto al 100%
  • Desde 0,75 euros: tarifa mínima para pensiones, hoteles de una estrella, campings, albergues o agroturismos
  • Hasta 5 euros: máximo para hoteles de cinco estrellas y cruceros
  • Hasta 7,50 euros: los municipios con más de 750 plazas podrán aplicar un recargo del 50% sobre el máximo

En la práctica, no todos podrán situarse en los extremos. La mayoría de los municipios ni llegarán al máximo ni podrán aplicar el mínimo absoluto.

Autonomía municipal: la clave del modelo

La Diputación ha optado por un sistema flexible que respeta la autonomía local. Cada ayuntamiento decidirá en qué tramo se sitúa dentro de la horquilla, teniendo en cuenta su capacidad turística y su estrategia de destino.

El planteamiento también busca proteger el turismo rural y sostenible, con tarifas más bajas para alojamientos como campings o agroturismos.

¿Puede aplicarse antes que en otros territorios?

Sí. Aunque el texto normativo es idéntico para los tres territorios históricos, el ritmo de implantación dependerá de cada administración local. Esto podría provocar que algunos municipios vizcaínos comiencen a cobrar la tasa antes que otros de Álava o Gipuzkoa.

Un impuesto con implantación progresiva

La amplitud de escenarios hace difícil fijar una horquilla general para todo el territorio. Habrá municipios donde el impuesto sea prácticamente simbólico y otros donde se acerque al máximo permitido.

Lo que sí parece seguro es el horizonte temporal: una vez aprobada la norma, el tributo se irá incorporando de forma progresiva hasta quedar plenamente implantado en todos los municipios.

El objetivo es combinar financiación turística, sostenibilidad y capacidad de decisión local en un momento en el que el debate sobre la fiscalidad del turismo gana peso en los destinos urbanos y rurales.