El Gobierno Vasco ultima la cesión del edificio de AEMET en Intxaurrondo para crear 42 alojamientos dotacionales para jóvenes
La operación permitirá recuperar un edificio estatal en desuso y transformarlo en un equipamiento público

Denis Itxaso: "Vamos a convertir un foco de problemas en una oportunidad para la juventud"
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San Sebastián
El Departamento de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco ultima, junto al Gobierno de España, los trámites para la cesión del edificio que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) posee en el barrio donostiarra de Intxaurrondo. Se trata de un inmueble de titularidad estatal, hoy en desuso, cuya rehabilitación permitirá habilitar 42 alojamientos dotacionales destinados prioritariamente a jóvenes, un recurso especialmente necesario en una ciudad que padece una tensión habitacional singularmente aguda.
El edificio, que en su día albergó servicios estatales como AEMET, la Delegación de Costas o la Inspección de Telecomunicaciones, lleva años vacío y ha sufrido durante este tiempo intrusiones, ocupaciones y diversos altercados. La falta prolongada de mantenimiento ha deteriorado su envolvente, "ha generado humedades severas en las zonas en contacto con el terreno y ha permitido que la vegetación colonice cubiertas y fachadas", afirman desde el Departamento de Vicienda. Pese a ello, el análisis estructural realizado confirma que la “columna vertebral” del inmueble —una malla regular de pilares y forjados de hormigón de 5,40 x 5,40 metros— se conserva en buen estado y es plenamente recuperable.
Esa circunstancia es la que ha permitido al Departamento de Vivienda disponer ya de un anteproyecto detallado, elaborado por MID estudio / arquitectura y paisaje, bajo la dirección de los arquitectos David Serrano Amatriain y Maier Vélez Olabarria, que establece de manera precisa las posibilidades técnicas y urbanísticas de la transformación. El planteamiento parte de una premisa clara: aprovechar al máximo la estructura existente, intervenir solo allí donde sea imprescindible y reorganizar el volumen para lograr viviendas luminosas, eficientes y con estándares de habitabilidad altos. La propuesta reconfigura el edificio hacia una orientación este-oeste —más favorable para el asoleo de todas las viviendas— y genera una nueva “calle interior” cubierta, abierta en ambos testeros, que articulará los accesos y servirá como espacio comunitario pensado para fomentar la convivencia y los cuidados.
38 dormitorios y cuatro vivienda adaptadas
El programa resultante permitirá crear un total de 42 alojamientos dotacionales: 38 de un dormitorio y 4 viviendas adaptadas de dos dormitorios. Las terrazas adquieren un papel destacado en el proyecto, liberando los espacios de día y potenciando la relación con el exterior. El estudio también prevé la reutilización del aparcamiento existente en planta sótano, donde podrán habilitarse 42 plazas —ampliables a 44—, así como la creación de más de 500 metros cuadrados de huertos urbanos comunitarios en tres plataformas aterrazadas frente a la fachada oeste.
La intervención completa alcanza un presupuesto de 5.848.827,72 euros, que incluye tanto las obras de rehabilitación y ampliación necesarias como la urbanización exterior y la adecuación de los huertos. El volumen final del edificio superará ligeramente la superficie consolidada sobre rasante, lo que exigirá tramitar la figura de planeamiento correspondiente, pero esa ampliación queda plenamente justificada por el servicio público que el nuevo equipamiento prestará a la ciudad. Además, el Departamento confía en que el nuevo marco normativo aprobado en el Parlamento dentro de la Ley de Medidas Urgentes en materia de Suelo, Urbanismo y Vivienda, facilite la optimización de la parcela.
A las puertas del acuerdo definitivo
Más allá de la dimensión técnica, la operación se enmarca en una estrategia estatal más amplia: la movilización del patrimonio público del Estado para impulsar vivienda asequible. En este contexto, ambas administraciones estudian distintas fórmulas jurídicas para formalizar la cesión —desde un convenio de cesión de uso hasta un posible traspaso patrimonial—, y el Gobierno Vasco confía en que el acuerdo definitivo se cierre en los próximos meses. Una vez materializada la cesión, será la sociedad pública Alokabide la encargada de licitar y ejecutar las obras de rehabilitación.
El Consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha señalado que esta operación representa “una oportunidad doble: por un lado, recuperamos un edificio estatal que lleva demasiados años sin uso y que ha generado problemas en el barrio; y por otro, lo ponemos al servicio de la ciudadanía en forma de alojamientos asequibles para la juventud”. En sus palabras, “vamos a convertir un foco de problemas en una oportunidad para que la juventud donostiarra encuentre un lugar digno donde iniciar su proyecto de vida. La colaboración interinstitucional es clave para poder dar este tipo de respuestas estructurales a una emergencia habitacional que en Donostia se sufre con especial intensidad”.















