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Arrazola, la vía verde que transforma el pasado industrial en patrimonio natural

Un antiguo trazado ferroviario que impulsó la minería en Durangalde se transforma hoy en un recorrido accesible entre naturaleza y memoria industrial a los pies del Anboto

Arrazola, la vía verde que transforma el pasado industrial en patrimonio natural

La historia de este trazado se remonta a 1903, cuando el ferrocarril llegó hasta Apatamonasterio desde Durango. Un año después, en 1904, la línea se completó con la conexión directa a las minas de Arrazola. Por estas vías circuló la locomotora Aurrera, encargada de transportar el mineral hacia los grandes núcleos industriales de Bizkaia, especialmente hacia la ría de Bilbao y la margen izquierda.

Durante décadas, el ferrocarril fue clave para la logística minera del valle. Permitía trasladar el hierro extraído en Arrazola hasta las industrias siderúrgicas, impulsando el desarrollo económico de la comarca. Sin embargo, con la crisis del sector, la actividad fue decayendo progresivamente hasta que el último tren pasó en 1935. La vía fue desmantelada y el paisaje industrial quedó en silencio.

  • Tren de peregrinos fotografiado entre Durango y Elorrio. / Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril

  • Plano del ferrocarril de Durango a Minas de Arrazola y ramal de Apatamonasterio a Elorrio. / Pedro Pintado Quintana

  • Vista de la estación de Apatamonasterio. / Fotografía de Indalecio Ojanguren. Archivo de la Diputación Foral de Gipuzkoa

  • La locomotora de vapor «Aurrera» construida por Nasmyth & Wilson en 1898 y hoy titular de los trenes de vapor de Euskotren en el Museo Vasco del Ferrocarril, fue la última en prestar servicio entre Apatamonasterio y las minas de Arrazola. / Reimar Holzinger

  • Estación de Elorrio en 1906. / Archivo del Museo de Durango

  • Modelo de vagón «tippin» utilizado en el transporte de mineral de Arrazola. / Archivo Euskotren/Museo Vasco del Ferrocarril

Del ferrocarril a espacio de ocio

Hoy, aquel antiguo trazado ferroviario se ha recuperado y rehabilitado como una vía verde sencilla y accesible, visitada por senderistas, ciclistas y familias. La técnica de turismo de Urkiolako Landa Garapen Elkartea, Miren Gorrotxategi, ha explicado que la actual Vía Verde de Arrazola "aprovecha el recorrido del antiguo ferrocarril que unía Durango con las minas de hierro", una infraestructura que fue "muy importante para la actividad minera de la zona".

A lo largo del recorrido, paneles interpretativos ayudan a comprender el entorno y su pasado industrial. En el punto conocido como Tope, donde finaliza —o comienza— la ruta según se mire, se conserva un vagón y mayor información sobre la historia minera, recordando el intenso movimiento de trabajadores y mercancías que caracterizó la zona.

Naturaleza, mitología y patrimonio

La vía discurre bajo la imponente silueta del Anboto, en pleno entorno del Parque Natural de Urkiola, y acompañando al río Arrazola. El paisaje rural, las vistas al macizo y la vinculación con la mitología vasca —con la figura de Mari asociada al Anboto— aportan un valor añadido a la experiencia.

Además del patrimonio natural, el recorrido permite descubrir elementos históricos de gran relevancia. Entre ellos, uno de los caseríos más antiguos de Bizkaia, con una inscripción fechada en 1509. En las proximidades, en Abadiño, se alza la Torre de Muntsaratz, torre medieval vinculada a una de las familias más influyentes del territorio histórico.

Durangalde

La vía también forma parte de itinerarios de mayor recorrido, como la GR Mikeldi, que atraviesa distintos municipios de la comarca en varias etapas y conecta con este trazado verde.

Tope Taberna, punto de encuentro

En el extremo del recorrido se encuentra Tope Taberna, un bar con más de 40 años de historia que desde hace dos años gestionan dos amigas. El nombre, según explican sus responsables, procede del antiguo complejo minero, cuando en ese punto "hacía tope" la vía por la que se transportaba el mineral y llegaban trabajadores y viajeros.

Hoy, senderistas y montañeros hacen allí un alto en el camino. En invierno, el caldo casero y el chocolate caliente son los más demandados. Tampoco faltan el chorizo cocido a la sidra —elaborado con la receta tradicional del establecimiento—, croquetas caseras y productos de kilómetro cero, fieles a la tradición de taberna de campo.

La Vía Verde de Arrazola puede recorrerse en cualquier época del año. En verano, el buen tiempo facilita el paseo; en invierno, la nieve transforma el paisaje y convierte el entorno de Urkiola en una estampa singular. Además, muchos visitantes aprovechan la ruta como antesala para ascender al Anboto o continuar hacia otras cumbres cercanas.

Ficha técnica

  • Longitud: 5 km (ida y vuelta 10 km)
  • Tipo de suelo: Grava compacta.
  • Duración: 1 hora y 30 minutos.
  • Dificultad: Fácil. Familiar. Apta para personas con movilidad reducida
  • Mascotas permitidas: Si. Atadas.