Sociedad

Cuando la medicación pesa en casa: El sistema que está cambiando la rutina de cientos de familias en Euskadi

El sistema personalizado de dosificación reduce olvidos y confusiones y refuerza la adherencia, con coordinación entre Servicios Sociales, farmacia y Atención Primaria

Jon Iñaki Betolaza, Iñaki Aizpuru y Miguel Ángel Gastelurrutia durante la firma del acuerdo en Itsasondo.

En casa de Ibon, en San Sebastián, la medicación es uno de los frentes cotidianos que no descansan. Está al cuidado de su madre, una persona dependiente. Cuenta con ayuda, pero hay una parte que casi siempre pasa por sus manos, médicos, recetas, pastillas, horarios y dosis. “Estoy a cargo de mi ama, y todo lo relacionado con los médicos y con las pastillas y la dosificación, le ayudo y lo gestiono yo”, explica.

“A veces le puede costar distinguir cuando tiene un montón de pastillas, en torno a seis a la mañana y cuatro a la tarde-noche, para saber cuáles son cuáles”, admite, ante la posibilidad de olvidos, confusiones o incluso alguna dosis errónea en casa.

Esa realidad es la que busca ordenar el Programa para personas usuarias de Servicios Sociales de preparación individualizada de tratamientos farmacéuticos mediante sistemas personalizados de dosificación, conocido por sus blísteres SPD. En Gipuzkoa participan cerca de un millar de pacientes, 954, y hay 280 farmacias acreditadas. Con la útilma adhesión de Itsasondo, son ya 61 los municipios guipuzcoanos que forman parte de esta red impulsada y financiada por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco, con la colaboración del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa.

“Antes del tema del blister era un poco más caótico”, resume Ibon, “era más lioso que mi madre tuviera que ir si se le acababa algo, y podía haber algún conflicto con alguna pastilla o algún olvido, incluso una dosificación errónea en casa”.

Ahora, dice, la diferencia se nota en lo práctico. “Está todo marcado por días y por dosis de mañana y dosis de tarde o noche, en la que ya tiene claro cuál es la dosis que le toca en cada momento”. El sistema, además, reduce la carga mental de quienes acompañan, porque convierte una rutina delicada en un procedimiento simple y visible.

Funcionamiento del programa

Xabier Aizpurua, responsable del programa en Gipuzkoa explica que el objetivo es mejorar el uso de los medicamentos y, sobre todo, la adherencia a los tratamientos en personas usuarias del Servicio de Ayuda Domiciliaria y en quienes reciben una prestación económica para cuidados en el entorno familiar. “Muchas veces hay medicamentos en casa, tanto porque se nos han quedado de otros tratamientos como porque otros familiares también toman medicación, y cuesta gestionarla”, señala. Con los SPD, añade, el paciente identifica claramente qué debe tomar y cuándo, lo que ayuda a evitar olvidos y confusiones entre tomas de mañana y de noche.

La entrada al programa suele comenzar en Servicios Sociales, que informan a las personas que pueden beneficiarse. Tras dar el consentimiento, la persona usuaria elige voluntariamente la farmacia con la que quiere trabajar. La farmacia realiza una entrevista inicial, revisa la medicación disponible en el domicilio y, si detecta incidencias como duplicidades o cambios de dosificación, coordina los ajustes con el médico de Atención Primaria antes de empezar a preparar los blísteres, normalmente con periodicidad semanal o quincenal.

En el caso de ibon, el papel de la farmacia e Bidebieta es parte del valor añadido: “Tenemos mucha suerte porque la farmacia que nos ha tocado es una maravilla, y las farmacéuticas que atienden tienen una humanidad brutal y una empatía increíble”, cuenta. Explica que, con el aumento de la demanda, ahora suelen entregar la medicación preparada semana a semana, pero con margen suficiente para organizarse. “Te dan días de antelación, tienes un margen de media semana mínimo para ir a recoger el blister de la siguiente, y ha habido veces que me han mandado un mensaje por WhatsApp para recordarlo”.