Sociedad

Gipuzkoa lidera los nuevos Soles Guía Repsol 2026 con cuatro restaurantes distinguidos

Donostia, Tolosa y Hondarribia concentran la mayoría de las nuevas distinciones vascas en una gala celebrada en Tarragona

Gipuzkoa lidera los nuevos Soles Guía Repsol 2026 con cuatro restaurantes distinguidos

Gipuzkoa ha sido el gran foco de atención vasco en la Gala 2026 de la Guía Repsol, celebrada en Tarragona. De los seis nuevos restaurantes de Euskadi reconocidos con 1 Sol, cuatro pertenecen a este territorio, que reafirma así su peso dentro del panorama gastronómico estatal.

En Donostia han sido distinguidos Sukaldean Aitor Santamaria e Itzuli, mientras que en Tolosa y Hondarribia los galardones han recaído en Asador Nicolás y Sutan. Completan la lista vasca El Paladar by Zuriñe García, en Bizkaia, y Tierra y Vino, en Araba.

Con estas incorporaciones, Euskadi alcanza los 75 restaurantes con Sol Guía Repsol: 47 con Un Sol, 20 con Dos Soles y 8 con Tres Soles.

Donostia refuerza su capitalidad gastronómica

La capital guipuzcoana suma dos nuevos referentes que evidencian su excelente momento creativo. Sukaldean Aitor Santamaria e Itzuli representan una generación de proyectos que combinan técnica contemporánea, producto de cercanía y una identidad muy ligada al territorio. Donostia, ya consolidada como epicentro culinario, amplía así su oferta con propuestas que apuestan por menús dinámicos y una cocina en constante evolución.

Tolosa y Hondarribia consolidan la tradición renovada

El reconocimiento a Asador Nicolás y Sutan subraya la fortaleza gastronómica del resto de Gipuzkoa. En Tolosa, la brasa y el respeto absoluto por la materia prima siguen siendo el eje de una cocina que conecta con la tradición. En Hondarribia, la herencia marinera y el fuego se combinan con creatividad, mostrando cómo el territorio mantiene sus raíces mientras evoluciona.

En el conjunto estatal, la edición 2026 ha sumado 83 nuevos Soles en España y Andorra. Entre los Tres Soles —máxima distinción— figuran A Tafona, Ramón Freixa Atelier y Voro. La tendencia apunta a una cocina cada vez más comprometida con el territorio, a la fusión entre regiones españolas y al auge de formatos más ágiles y cercanos.