“Es empezar y todo fluye”: el programa que ayuda a mayores a salir de la soledad
El Ayuntamiento refuerza la prevención del aislamiento social con estimulación cognitiva, actividades comunitarias y nuevos recursos para fomentar el envejecimiento activo
“Es empezar y todo fluye”: el programa que ayuda a mayores a salir de la soledad:
El Ayuntamiento de Irun ha puesto en marcha un programa específico para prevenir la soledad no deseada y el aislamiento social entre las personas mayores del municipio, especialmente aquellas mayores de 75 años que viven solas o que han comenzado a hacerlo en el último año. La iniciativa, ya en marcha, se desarrolla en dos tramos anuales: de enero a junio y de julio a diciembre.
El plan combina talleres de estimulación cognitiva, habilidades sociales y actividades comunitarias en distintos barrios de la ciudad, con el objetivo de detectar situaciones de riesgo y fortalecer la red social y emocional de este colectivo.
Una realidad que afecta al 12% de la población
La soledad no deseada se define como una situación dolorosa caracterizada por la percepción de que las relaciones sociales son insuficientes o de baja calidad y no ofrecen el apoyo emocional necesario. Según los datos expuestos por el delegado de Bienestar Social, cerca del 12% de la población sufre aislamiento involuntario, y seis de cada diez personas han experimentado episodios de soledad en algún momento de su vida.
Además, este fenómeno tiene impacto directo en la salud física y mental y afecta especialmente a personas con problemas de salud, discapacidad o escasa red de apoyo.
El programa municipal se dirige a tres perfiles concretos:
- Personas empadronadas en Irún mayores de 75 años.
- Personas que han empezado a vivir solas recientemente.
- Personas sin apoyo social detectadas desde los servicios municipales.
Talleres en cinco barrios y grupos reducidos
Los talleres se desarrollan en cinco barrios de Irun: Artía, Lekaenea, en la Plaza Urdanibia, Elitxu y Palmera Montero. Cada grupo está limitado a 15 personas para garantizar una atención personalizada y adaptada a perfiles muy diversos.
La psicóloga responsable de los talleres explica que los grupos son heterogéneos: participan personas con distintos niveles de estudios, situaciones de salud y trayectorias vitales. Algunas cuentan con una red social activa pero buscan nuevas relaciones; otras presentan deterioro cognitivo leve o daño cerebral; y otras simplemente sienten que sus vínculos actuales no les resultan suficientemente significativos.
Las actividades incluyen:
- Ejercicios de memoria y atención.
- Juegos de lógica y cálculo.
- Dinámicas grupales tipo “rosco” de palabras.
- Laberintos y actividades manipulativas.
- Pintura de mandalas y expresión creativa.
Testimonios: terapia mental y activación física
Las participantes subrayan el impacto positivo de los talleres. Para algunas, ha supuesto una auténtica terapia emocional tras experiencias personales difíciles. Otras destacan la mejora cognitiva: volver a recordar palabras, recuperar agilidad mental o descubrir habilidades creativas desconocidas.
Además, el programa refuerza la actividad física complementaria —como gimnasia o baile en línea— entendida como un pilar fundamental del envejecimiento saludable.
También se destaca la dimensión social: las relaciones que nacen en el taller continúan fuera, fortaleciendo redes vecinales y amistades.