Economía y negocios

La Justicia tumba el ERE de Maderas de Llodio y declara “no ajustados a derecho” los despidos colectivos

El Tribunal Superior vasco concluye que la empresa no acreditó causas productivas ni organizativas suficientes para justificar la extinción de contratos

Golpe judicial al proceso de reestructuración de Maderas de Llodio. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado no ajustado a derecho el despido colectivo aplicado por la compañía, al considerar que las razones esgrimidas no estaban suficientemente justificadas. La decisión llega en pleno conflicto laboral y reabre el escenario para los trabajadores afectados.

El tribunal cuestiona las causas del despido colectivo

La Sala de lo Social entiende que la empresa no logró demostrar de forma objetiva la necesidad de amortizar los puestos de trabajo incluidos en el expediente. Aunque reconoce que el procedimiento se tramitó correctamente y que hubo negociación, concluye que las causas productivas y organizativas no presentan la solidez necesaria para avalar una medida de esta magnitud.

El fallo subraya que los argumentos empresariales mostraban incoherencias y que parte de los datos económicos resultaban difíciles de contrastar, lo que impide considerar el ajuste como razonable y proporcional.

No es nulo, pero sí “no ajustado a derecho”

La resolución descarta vulneraciones de derechos fundamentales o mala fe durante el proceso, pero insiste en que no concurre la causalidad imprescindible para aplicar un ERE.

Esta calificación implica consecuencias jurídicas para la empresa y abre una nueva fase en el conflicto, ya que obliga a replantear la situación laboral de las personas afectadas y puede derivar en nuevas decisiones sobre su continuidad o compensación.

Dudas sobre la situación económica real

El tribunal también pone el foco en la falta de resultados negativos claros que respalden la medida y cuestiona la reorganización planteada por la compañía, que incluía el traslado de producción a otras plantas.

A juicio de la Sala, no ha quedado acreditado que esos cambios respondieran a una necesidad estructural ni que fueran imprescindibles para garantizar la viabilidad del negocio.

Un conflicto que sigue abierto

La sentencia no es firme y puede ser recurrida, por lo que el pulso entre empresa y plantilla continúa. El fallo introduce un elemento de incertidumbre en un conflicto que se prolonga desde hace meses y que ha tenido un fuerte impacto social en la comarca.

El futuro inmediato dependerá ahora de los próximos pasos de la empresa y de la evolución judicial del caso, mientras los trabajadores esperan una solución que aporte estabilidad tras un largo periodo de tensión laboral.