Sociedad

El viento sur dispara el polen y trae polvo sahariano a Euskadi: la calima ya se nota en Bizkaia

Las altas temperaturas y la intrusión de polvo mineral empeoran la calidad del aire y complican la respiración a personas alérgicas en el País Vasco

Las ventanas, las terrazas y los coches aparcados en la calle lo confirman a simple vista. Una película fina, entre amarillenta y verdosa, se acumula desde primera hora del día en Bizkaia. No es solo polen. El viento sur y la llegada de polvo sahariano han activado un episodio que ya se deja notar en todo el País Vasco.

La combinación de temperaturas suaves para finales de febrero, flujo persistente del sur y estabilidad atmosférica está elevando la concentración de partículas en suspensión y adelantando los síntomas entre las personas alérgicas.

Calima y viento sur: por qué el aire está más cargado

El viento de componente sur está actuando como vehículo de transporte de aire cálido procedente del norte de África. Ese flujo favorece la intrusión de polvo mineral en capas bajas de la atmósfera y mantiene el ambiente seco, lo que impide que las partículas se dispersen con facilidad.

El resultado es una atmósfera turbia en algunos momentos del día y una acumulación visible de polvo en superficies exteriores. La calima, aunque no siempre perceptible como una nube densa, sí incrementa la presencia de partículas finas en el aire.

A la vez, las temperaturas más altas de lo habitual están acelerando la floración de determinadas especies, elevando la carga de polen en suspensión. El cóctel es evidente: más polvo, más polen y menos ventilación natural de la atmósfera.

Bizkaia, entre el polen y el polvo sahariano

En la vertiente cantábrica, el viento sur suele traducirse en jornadas templadas y secas. Esta vez, además, coincide con un episodio de intrusión de polvo mineral que incrementa la concentración de partículas.

En Bizkaia ya se aprecia el rastro en parabrisas, balcones y mobiliario urbano. La sensación de aire denso se suma a los primeros picos de alergia de la temporada, que este año parecen adelantarse.

Las previsiones apuntan a que el flujo del sur se mantendrá en las próximas horas, lo que podría prolongar el episodio de calima y las altas concentraciones de polen.

Más molestias respiratorias y recomendaciones básicas

El aumento de polen unido a la presencia de polvo sahariano puede agravar síntomas en personas con asma, rinitis alérgica u otras patologías respiratorias. Irritación ocular, estornudos, congestión nasal, tos seca o sensación de fatiga son algunas de las molestias más frecuentes en estos episodios.

Los especialistas aconsejan reducir la actividad física intensa al aire libre en las horas centrales del día, ventilar las viviendas en momentos de menor concentración y extremar precauciones en niños, mayores y personas con enfermedades respiratorias crónicas.

Aunque estos episodios no son excepcionales, la coincidencia entre calima y temperaturas elevadas para la época refuerza la percepción de un final de invierno atípico en Euskadi. La evolución dependerá del cambio en la dirección del viento y de la llegada de frentes que limpien la atmósfera en los próximos días.