San Lorenzo homenajea a Iker Muniain en el Nuevo Gasómetro con una ovación cargada de emoción
El exjugador del Athletic recibe el cariño de la afición argentina en un acto simbólico antes del partido en Buenos Aires
Un giro radical después de más de 15 temporadas en la élite y de una última experiencia tan intensa como breve en San Lorenzo de Almagro, donde recientemente ha sido homenajeado por la afición y el club argentino en su regreso al Nuevo Gasómetro.
Homenaje y emoción en Argentina
Su regreso puntual a Buenos Aires confirmó que su huella sigue intacta. En la previa del encuentro entre San Lorenzo e Instituto, Muniain saltó al césped del Nuevo Gasómetro para recibir el reconocimiento del club y de la afición. Ovación cerrada y un detalle cargado de simbolismo: una camiseta con su nombre y el símbolo del infinito como dorsal.
El navarro no ocultó su emoción. Reconoció que echaba de menos “el día a día” y el ambiente que vivió durante su etapa en Boedo. Aunque solo disputó una temporada —26 partidos, cuatro goles y el brazalete de capitán en varios encuentros—, el vínculo creado fue profundo. Su liderazgo y compromiso dejaron marca.
Siempre vinculado a Lezama
Si Argentina fue un sueño cumplido, Bilbao sigue siendo casa. El ex capitán del Athletic Club mantiene una relación constante con Lezama. Siempre que puede se acerca a las instalaciones rojiblancas para saludar a antiguos compañeros y seguir de cerca la actualidad del equipo.
Su figura continúa muy presente en el entorno athleticzale. No solo por lo que fue como jugador —debutó en 2009 y se convirtió en uno de los referentes de su generación— sino también por su implicación con quienes atraviesan momentos complicados. Durante la inactividad de Yeray Álvarez, por ejemplo, trabajó junto a él antes de su reincorporación al primer equipo.
Primera temporada como técnico
Ahora, a punto de completar su primera campaña en los banquillos, Muniain vive el fútbol desde otra perspectiva. En Derio está construyendo su identidad como entrenador, trasladando al vestuario la experiencia acumulada durante casi dos décadas en la élite.
Del ‘10’ en San Mamés al símbolo del infinito en Boedo, y de ahí al área técnica en Tercera Federación. Muniain ya escribe un nuevo capítulo, sin botas pero con la misma pasión que marcó toda su carrera.




