Amaral admite que aún sufre antes de actuar: “Si lo paso tan mal, ¿por qué sigo?”
Amaral llega este sábado a Illunbe con el Dolce Vita Tour: 15 canciones del nuevo disco y un repaso a sus clásicos

Amaral confiesa su pánico escénico: "Me digo, 'si lo pasas tan mal, ¿por qué te dedicaste a esto?'"
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Amaral encara la recta final de su Dolce Vita Tour con una mezcla de agradecimiento y nostalgia. En Hoy por Hoy San Sebastián, Eva Amaral ha hecho balance del momento que vive el grupo, de la conexión especial con Donosti —donde recalan este sábado con un concierto de gran formato en Illunbe—, y deja una confesión poco habitual en artistas con décadas de directo.
La cantante zaragozana afirma en antena que, a pesar de la experiencia, el momento previo a pisar el escenario sigue siendo el más difícil: "Siempre me viene ese pensamiento de: 'Pero si lo pasas tan mal, ¿por qué te dedicaste a esto?'". "Me pongo enferma, el corazón empieza a latirme rapidísimo… el horror". Aun así, asegura que el vértigo dura poco: "Luego salgo y, a los pocos segundos, estoy ya disfrutando y pensando: 'Ah, sí, era esto'". Incluso ha probado técnicas de respiración o estiramientos, que no siempre ayudan: "Si empiezo a hacer el protocolo…", afirma.
En plena recta final de la gira, la artista asegura que llega con una mezcla de agradecimiento y nostalgia: "Hemos recibido muchísimo cariño con el disco y con la gira, y da un poquito de pena que se termine". Aunque el cansancio se nota —"sí que cansa"—, subraya el subidón posterior al concierto: "Terminas cansadísimo, pero con tal chute de energía que sigues dando vueltas hasta que consigues dormirte".
Dolce Vita, un disco más directo
El álbum marca un cambio de tono: menos esconderse detrás de metáforas y más primera persona. Según explica, donde antes había pudor y capas, ahora hay frases frontales y emoción sin disfraz. La inspiración también se mueve en una doble dirección: la vida trae golpes, inevitables; y la felicidad se agarra cuando aparece. En ese equilibrio entra la idea de plenitud que recorre el disco: naturaleza, entorno, comunión con lo que rodea; "la dulzura de vivir" como impulso creativo.
Un final de gira con "mucho cariño"
Al mirar atrás, señala una gira especial por lo que pasa entre bambalinas: una convivencia intensa con una "familia" que se ha consolidado y con la participación de cada vez más mujeres, "que por fin empiezan a verse también en la parte técnica, no solo encima del escenario", advierte.
La gira está diseñada al milímetro: luces, visuales y puesta en escena hacen difícil improvisar. Aun así, Amaral se reserva una rendija de libertad: "Un espacio en medio del show donde suceden cosas en acústico… Juan y yo, con una guitarra, podemos cambiar lo que queramos".
"Discutimos como leones componiendo… pero cuando estamos de acuerdo surgen cosas mágicas". Esa dinámica, afirma, es parte del motor que les mantiene motivados para seguir explorando nuevos temas, incluso cuando se despiden del "mundo gira" con cierta melancolía.
Regreso a un lugar especial
Para el grupo, San Sebastián no es una parada más. Hay un donostiarra en la banda: "Juan nació en Donosti y mantiene allí familia". También hay memoria de comienzos: las primeras salidas a tocar fuera de Zaragoza fueron precisamente en San Sebastián, incluso antes del primer disco. Y quedó la espina del concierto que ha habido que aplazar.
Este sábado, Amaral repasará las canciones de Dolce Vita y los clásicos. "Los amigos", garantizados.




