"El pueblo saharaui tiene derecho a su independencia o por lo menos a decidir en un referéndum libre su autodeterminación"
Hablamos con los miembros de la RASD de Vitoria y el protagonista del podcast 'El Rubio; una historia del Sahara'

50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)
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Vitoria-Álava
Este 27 de febrero se cumplen cincuenta años de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, un hito histórico en la lucha del pueblo saharaui por su independencia y derecho a la autodeterminación. Con motivo de la efeméride, la Asociación de amigos y amigas de la RASD en Vitoria ha decidido convertir esta fecha en un mes completo de actividades, centradas en la memoria, el compromiso y la solidaridad.
La primera acción de este programa ha sido la presentación pública del manifiesto respaldado por más de 45 organizaciones políticas, sindicales, ONG y colectivos de solidaridad. El texto describe la situación actual del pueblo saharaui y reclama el reconocimiento de su derecho a la libre determinación y a la legítima defensa, al tratarse, como señalaron Janet López y Joseba Gallastegui, de “un territorio que está invadido”.
La ayuda humanitaria, principal línea de trabajo
Joseba Gallastegui y Janet López han contado cómo surgió la asociación a finales de los años ochenta. “Desde el inicio trabajamos a favor de la causa saharaui”, explican, aunque su formalización administrativa llegó más tarde. En aquellos primeros años, recuerdan, una de las principales líneas de trabajo fue la ayuda humanitaria. “Incluso hubo un momento en que se trajeron niños y niñas con el primer programa de Vacaciones en Paz”, destacan, recordando los primeros pasos de la solidaridad desde Vitoria.
La labor sanitaria fue especialmente relevante en esa etapa. Existió un convenio con trabajadores y trabajadoras de los hospitales de Txagorritxu y Santiago, en colaboración con el Gobierno Vasco, que permitía compensar el tiempo dedicado a la atención de personas saharauis. Con el paso de los años, explicaron, el proceso ha ido cambiando y adaptándose a nuevas realidades.
En la actualidad, la asociación mantiene proyectos de cooperación y ayuda humanitaria, apoyando la red de transporte en los campamentos, el reparto de alimentos, la canasta básica, el acceso al agua y la salud ambiental, además de impulsar iniciativas dirigidas a la juventud y a las mujeres. Actúan, según explicaron, en coordinación con el Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática, atendiendo a las necesidades que se les trasladan.
"Vivir en el refugio es complicado"
La situación en los campamentos de población refugiada, ubicados en la hamada argelina, es “complicada”. “Vivir en el refugio, por ende, es complicado”, afirmó Janet López. La zona donde se localizan los campamentos es desértica y muy difícil para la supervivencia, por lo que la dependencia de la ayuda humanitaria es prácticamente total. La capacidad de desarrollar ganadería o agricultura es inexistente.
En los últimos tiempos, la reducción de fondos está afectando directamente al reparto de comida, al sistema educativo, al sanitario y al suministro de agua. Según señalaron, el Programa Mundial de Alimentos lleva meses sin cubrir la canasta básica que debería percibir cada persona, lo que incrementa la presión sobre la población refugiada.
El manifiesto también pone sobre la mesa el derecho a la autodeterminación recogido en el derecho internacional y asumido por la Asamblea de Naciones Unidas. En este sentido, remarcaron que, aunque el Consejo de Seguridad haya realizado propuestas, nadie ha rebatido ese derecho. Asimismo, denunciaron el expolio de recursos en el territorio ocupado, impulsado o facilitado por Marruecos y aprovechado por empresas, sobre todo europeas. Recordaron que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ya se ha pronunciado al respecto, aunque consideran que la Comisión Europea evita aplicar plenamente ese dictamen.
Entre las peticiones concretas, reclaman a Marruecos que abandone el territorio y que no lo llene de colonos, ya que eso distorsiona la población original. Al Estado español le piden que asuma su papel como potencia administradora, reconocido por la ONU, y que lleve el proceso hasta la celebración del referéndum de autodeterminación, culminando así la descolonización.
El programa del 50 aniversario incluye también la mesa redonda “Sáhara Occidental, memoria y compromiso”, en el Palacio Congresos Europa, con participación de personas veteranas y jóvenes de la asociación, así como saharauis de distintas generaciones. El objetivo es reflexionar sobre cinco décadas de resistencia y analizar cómo dar continuidad a la lucha.
Cinco décadas de evolución y resistencia
Joseba Gallastegui resumió la trayectoria del pueblo saharaui: “Primero, por la propia población saharaui, por la capacidad e iniciativa de poner los campamentos, en una situación muy dura. Por la participación de las mujeres, porque al principio los escarceos del Polisario tenían contra las cuerdas a Marruecos”.
Con el tiempo, los campamentos se estabilizaron “de forma que se garantizaba la sanidad y la educación, y se creaban ámbitos de formación donde las mujeres tenían un papel muy importante”. Sin embargo, añadió, “con los acuerdos de paz en los 90, parecía que sería posible el referéndum, pero se quedaron encallados. Marruecos dilató las propuestas hasta bloquearlas”.
Para la asociación, un hito reciente fue la primavera de 2022, “cuando Pedro Sánchez da un giro a la política española y se alinea con Marruecos, aumentando la presión sobre el pueblo saharaui, incluso con insuficiente apoyo de las instituciones internacionales en alimentación y ayuda humanitaria”.




