La guerra en Oriente Medio reordena el mapa empresarial vasco: defensa gana impulso mientras infraestructuras y energía pisan el freno
El superávit comercial de 384 millones con la región convive con un impacto desigual entre sectores estratégicos

Jaime León (EFE)

Oriente Medio no es un destino periférico para Euskadi. Es su séptimo mercado exterior y un socio con el que mantiene un saldo comercial favorable: 1.130 millones en exportaciones frente a 746 en importaciones. Pero la escalada militar tras los ataques a Irán introduce un factor que no afecta por igual a todos.
Con 42 empresas vascas implantadas en la región, el efecto ya empieza a diferenciar sectores.
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Infraestructuras e industria: decisiones más lentas
El grueso de las exportaciones vascas a la zona se concentra en material ferroviario, vehículos y bienes de equipo. Compañías como Talgo, CAF, IDOM o SENER operan en mercados como Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, donde se concentran grandes contratos de infraestructuras.
Desde Talgo, José Andrés San Martín, responsable del área de interiorismo, ha asegurado que “los proyectos industriales necesitan estabilidad y planificación a largo plazo”, en referencia al contexto actual. Sin hablar de cancelaciones, el sector asume que los calendarios de inversión pueden ralentizarse si la tensión se prolonga.
En paralelo, la energía es el gran vínculo estructural con la región. Más de tres cuartas partes de las importaciones vascas desde Oriente Medio son petróleo. Un encarecimiento sostenido del crudo impactaría en costes industriales y márgenes empresariales, especialmente en actividades vinculadas al sector energético como las de Tubacex.
Defensa: más proyectos sobre la mesa
El comportamiento es distinto en el ámbito militar. El aumento del gasto en defensa en varios países está impulsando pedidos y programas de modernización.
Iñaki Uranga, de SAPA, especializada en transmisiones para vehículos militares pesados, ha explicado que “estamos enfocados en transmisiones para vehículos pesados en el sector de defensa y actualmente el sector está en auge; estamos recibiendo nuevos proyectos”.
Sin que pueda hablarse de un vuelco generalizado, el sector defensa sí atraviesa una fase expansiva que contrasta con la mayor prudencia inversora en otros ámbitos.
Un mercado clave bajo presión
Emiratos Árabes Unidos absorbe la mitad de las exportaciones vascas a la región, seguido de Arabia Saudí e Israel. En total, 63 implantaciones empresariales vascas operan en Oriente Medio.
La guerra no dibuja un escenario de ganadores y perdedores absolutos, pero sí introduce dinámicas distintas según el sector. Infraestructuras y energía ajustan tiempos; defensa acelera proyectos. Euskadi, con superávit comercial en la zona, observa ahora cómo evoluciona un conflicto que impacta de forma desigual en su tejido empresarial.

Óscar Gómez
Especializado en Información Económica




