Política

San Sebastián deja de promocionarse y mira al excursionista como el turismo "más difícil de gestionar"

El Ayuntamiento quiere aplicar la tasa turística cuanto antes y plantea destinar la recaudación a reforzar servicios como la limpieza, el transporte o la seguridad

San Sebastián deja de promocionarse y mira al excursionista como el turismo "más difícil de gestionar"

San Sebastián ha situado el turismo de un día en el centro del debate sobre la gestión turística de la ciudad. La concejala de Movilidad y Turismo, Olatz Yarza, reconoce que el gran reto ya no está solo en quien pernocta, sino en ese visitante que llega, pasa unas horas en Donostia y se marcha, un flujo que resulta más difícil de ordenar y que tiene un impacto directo en la movilidad, el uso del espacio público y la convivencia.

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Un fenómeno 'más difícil de controlar'

Yarza afirma que el excursionismo no se refiere únicamente a quienes llegan desde Iparralde, aunque la presencia de vehículos franceses siga siendo muy visible, sino también a personas que se desplazan desde otros puntos de Gipuzkoa, Navarra, Bizkaia o Álava para pasar el día en la ciudad. Ese perfil, al no estar ligado necesariamente a pernoctaciones ni a la oferta alojativa, escapa con más facilidad a los instrumentos tradicionales de planificación turística.

Entre 3 y 5 millones de euros con el impuesto turístico

En materia turística, el Ayuntamiento confía en poder aplicar próximamente el impuesto turístico, una medida que la ciudad lleva tiempo reclamando. La previsión municipal es que, una vez implantado, pueda generar "entre tres y cinco millones de euros anuales".

"De momento, son las Juntas Generales quienes tienen que marcar las horquillas del impuesto. Nuestra idea es empezar a recaudarlo así y poco a poco ir trabajando en una nueva normativa" ha explicado.

Según Yarza, el objetivo no es disuadir a los visitantes, sino mejorar los servicios de la ciudad.

El ayuntamiento pretende destinar esos ingresos a ámbitos directamente relacionados con la experiencia urbana, como la limpieza, el transporte o la seguridad. “La idea es que la persona que nos visita también perciba esa mejora en la ciudad”, ha concluido.

De promocionar la ciudad a gestionar sus límites

Ese diagnóstico se enmarca en un cambio más amplio en la política turística municipal. El Ayuntamiento defiende que Donostia ya no está en una fase de promoción del destino, sino de gestión. Según explica, la prioridad pasa ahora por cuidar la ciudad, preservar su identidad y atender una percepción ciudadana que considera que San Sebastián no puede seguir creciendo turísticamente al mismo ritmo.

La idea de fondo es que el turismo sigue siendo una actividad económica relevante para la ciudad, por su peso en el comercio, la hostelería y el empleo, pero que la preocupación municipal se centra ya en ordenar sus efectos, especialmente en los momentos de mayor presión.