Egibide lidera la innovación educativa en Euskadi con su modelo de investigación y un renovado compromiso social
El proceso de inscripción para Bachillerato se adelanta este año al mes de Marzo

Vitoria-Gasteiz
El centro educativo gasteiztarra, Egibide, consolidado como un referente de formación en Euskadi, se encuentra en plena ebullición ante un calendario escolar que ha dado un vuelco inesperado este curso.
Según nos confirma Pedro Rodríguez Tellería, director de Bachillerato del centro, el Gobierno vasco ha decidido adelantar un mes el proceso de inscripción para estos estudios, adelantando los plazos habituales de mediados de abril a mediados de marzo.
Este cambio administrativo ha obligado a los centros a acelerar sus procesos internos para cumplir con los nuevos requisitos. El modelo de conexión única entre Bachilleratos y FP es una de las claves del éxito de Egibide, que reside en una estructura pedagógica que permite a los alumnos comenzar su trayectoria en el centro a los 12 años.
A diferencia de otras instituciones, el Bachillerato en Egibide está intrínsecamente conectado con la Formación Profesional, lo que dota a los estudiantes de todas las modalidades —incluyendo la tecnológica y la científica— de una capacidad técnica avanzada gracias al uso compartido de infraestructuras y conocimientos.
Esta simbiosis permite que los alumnos de Bachillerato realicen prácticas y experimentos en laboratorios de vanguardia que normalmente estarían reservados para estudios técnicos especializados.
El rigor científico como respuesta a la desinformación
Dentro de esta apuesta por la excelencia, el Bachillerato de Investigación se ha convertido en una de las joyas del centro. Este programa, que el próximo año cumplirá su noveno curso, cuenta este año con la participación de 45 alumnos de segundo, organizados en equipos de investigación.
El objetivo principal de este programa es que los jóvenes aprendan a discernir la verdad mediante el método científico, una herramienta que Rodríguez Tellería defiende como fundamental en una época donde la veracidad está bajo sospecha. A través de la formulación de hipótesis y su posterior contraste empírico, los estudiantes desarrollan proyectos basados en sus propios intereses personales.
Electricidad a partir de bacterias del barro
El resultado más brillante de esta actividad se verá reflejado esta semana en Zaragoza, durante el Premio Nacional Don Bosco. Un equipo de cuatro alumnos de Egibide ha logrado clasificarse como finalista con un proyecto disruptivo: la obtención de electricidad mediante bacterias presentes en el barro. Este creativo experimento ha sido desarrollado intensamente durante el verano pasado en los laboratorios del centro.
Acompañados por el profesor Aitor Iturbe, estos jóvenes de entre 17 y 18 años viajan a Aragón con la ilusión de obtener el máximo galardón en un certamen de altísimo reconocimiento nacional.
Formación de ciudadanos con conciencia global
Sin embargo, la visión de Egibide trasciende los logros científicos. El centro subraya que su misión es formar ciudadanos que se vean reflejados en la realidad que los rodea y que actúen como agentes de cambio. "Si cambiamos la sociedad, todos ganamos valor social", afirma Rodríguez Tellería.
Un ejemplo tangible de este compromiso es su colaboración con Coopera, un proyecto que lleva ya varios cursos concienciando a los alumnos sobre la huella ecológica de la industria textil y el impacto del consumo de ropa barata.
Para Egibide, el éxito no solo se mide en trofeos o resultados académicos, sino en la capacidad de sus alumnos para contribuir a una sociedad más justa y sostenible.




