Cruces contará a partir de mayo con un servicio pionero en Euskadi de acompañamiento a grandes quemados
La asociación donostiarra Proaktiboa ofrecerá apoyo psicológico, social y "entre iguales" a pacientes y familias durante todo el proceso de recuperación

El Hospital de Cruces contará con un servicio de acompañamiento integral para los pacientes de la Unidad de Grandes Quemados
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San Sebastián
El Hospital Universitario Cruces de Barakaldo y la asociación donostiarra Proaktiboa han llegado a un acuerdo, que se va a materializar en un convenio de colaboración, para poner en marcha un servicio de acompañamiento integral dirigido a personas con grandes quemaduras y a su entorno. La intención es que esta iniciativa, pionera en Euskadi, sea una realidad para el mes de mayo.
Reforzar la atención en procesos muy duros
El objetivo es reforzar la atención que reciben los pacientes más allá del tratamiento médico, incorporando apoyo emocional, orientación social y acompañamiento durante el proceso de recuperación, tanto durante el ingreso hospitalario como después del alta.
La supervisora de la Unidad de Grandes Quemados del hospital, Silvia Mínguez, asegura que este servicio permitirá seguir avanzando en la "humanización de los cuidados". “Tratamos lesiones muy complejas -explica Mínguez- y detrás de cada quemadura hay siempre una persona y una familia que atraviesan un proceso muy duro”.
Hasta ahora la unidad se centraba principalmente en la atención clínica, pero, con esta colaboración, pretende ofrecer un acompañamiento más amplio e integral. "No existía nada parecido y nos hemos fijado en cómo están trabajando en Valencia o Barcelona" cuenta la supervisora médica. Entre otras cuestiones, el servicio ayudará a las familias a afrontar trámites administrativos, gestionar prestaciones o resolver dudas una vez que el paciente regresa a casa cuando recibe el alta. "Vemos que la intervención puntual del sicólogo se queda un poco corto. Hay que tener en cuenta son pacientes crónicos que van a necesitar mucho ayuda a durante los siguientes meses y años" insiste.
Además, el programa busca crear una red de apoyo entre personas que han vivido experiencias similares, algo especialmente importante para pacientes que, en muchos casos, proceden de otras comunidades autónomas y se encuentran lejos de su entorno habitual durante el tratamiento.
Aportar experiencia de vida
La iniciativa parte de la experiencia personal de la donostiarra Natalia Petracca, presidenta de la asociación Proaktiboa, que sufrió grandes quemaduras cuando tenía apenas un año y medio de vida.
Petracca explica que el proyecto nace con la intención de "acompañar" a quienes atraviesan una situación similar y demostrar que "es posible reconstruir el camino". “Lo que más puedo aportar -subraya- es la experiencia de vida. Si otras personas hemos podido avanzar, puede servir de apoyo para quienes están empezando ahora ese proceso” señala. Natalia insiste en que "no les vamos a solucionar la vida", pero recalca que la asociación tiene cosas que aportar para que las personas afectadas ganen "confianza y resiliencia". "A mí me pasó con un año de vida, sufrí grandes quemaduras" cuenta, pero añade que ha sido capaz de seguir adelante, de ir al colegio, de hacer amigos, de tener pareja... "y se puede".
Proaktiboa prevé incorporar voluntariado y apoyo psicológico especializado, además de impulsar espacios de encuentro entre personas afectadas.
Aunque el número de grandes quemados es relativamente reducido, Petracca subraya que "precisamente esa realidad hace que existan menos recursos específicos". En el norte del Estado, de hecho, muchos pacientes han tenido que recurrir históricamente a asociaciones ubicadas en otras ciudades.
El nuevo servicio para mayo
El convenio, que se encuentra ya en su fase final de tramitación, podría empezar a desarrollarse en las próximas semanas, previsiblemente en mayo. La intención es que el servicio vaya creciendo y contribuya a que las personas con grandes quemaduras puedan afrontar su recuperación con más apoyo y confianza.
La Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces atiende cada año a unos 60 pacientes con quemaduras graves "aunque es una cifra que afortunadamente ha ido bajando" recalca Silvia Mínguez. Se considera gran quemado a un adulto con más del 20% de la superficie corporal afectada o a partir del 10% en el caso de niños y personas mayores de 65 años.

Eva Monente
Jefa de redacción. Editora de los informativos de la mañana y del programa Hoy por Hoy San Sebastián....




