Álava busca que sus empresas inviertan en cine para consolidar el territorio como gran plató audiovisual
El programa Araba Filma impulsa la conexión entre productoras y tejido empresarial alavés para aprovechar los incentivos fiscales y evitar que proyectos se marchen por falta de inversión y servicios

Araba Filma y APIKA buscan empresas que trabajen para los rodajes
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Vitoria-Gasteiz
Vitoria y Álava se han convertido en un gran plató de cine. La llegada de rodajes y productoras se ha multiplicado gracias, en gran medida, a los incentivos fiscales impulsados por la Diputación Foral de Álava. Sin embargo, el crecimiento del sector audiovisual plantea ahora un nuevo reto: implicar al tejido empresarial del territorio para que participe en la financiación y en los servicios que necesitan las producciones.
Con ese objetivo, el Departamento de Desarrollo Económico y Sostenibilidad de la Diputación ha puesto en marcha Araba Filma, un programa diseñado para acercar las oportunidades de la industria audiovisual a las empresas alavesas y reforzar su relación con las productoras. La iniciativa se desarrolla de la mano de la Asociación de Productores Audiovisuales Independientes de Euskadi (Apika), que agrupa prácticamente a todas las productoras alavesas.
Su directora, Maite Ruiz de Austri, ha indicado que el principal atractivo que está trayendo rodajes al territorio son precisamente esos incentivos fiscales. “Muchas productoras se interesan por venir a Álava porque el incentivo fiscal ayuda muchísimo a la financiación. Seguramente es el mejor de Europa”.
Un incentivo aún poco conocido entre las empresas
Para que una producción pueda beneficiarse de estas ventajas fiscales es necesario que una empresa invierta en el proyecto. “Una empresa alavesa que tiene beneficios puede dejar de pagar un 20% de impuestos si lo invierte en una producción audiovisual”, ha destacado Ruiz de Austri.
Pese a ello, desde el sector reconocen que todavía falta información entre el empresariado. “Se ha hecho pedagogía, pero es un tema que no se conoce bien. Todavía tenemos pendiente explicar más que es algo seguro, sin riesgo y muy interesante desde el punto de vista fiscal”, ha remarcado la directora de Apika.
Katixa de Silva, de la productora alavesa CSC Films, coincide en la necesidad de seguir difundiendo esta herramienta. “Hay cierta reticencia, quizá porque se trata del mundo del cine, pero es una inversión rentable y además el dinero se queda aquí, generando trabajo y riqueza”.
De hecho, la falta de inversores locales ya ha provocado que algunos proyectos no hayan podido rodarse en el territorio. “El dinero es finito y ya hay productoras que han intentado venir a Álava y se han tenido que marchar porque no había suficiente inversión”, ha indicado De Silva.
Nuevas oportunidades para empresas alavesas
Más allá de la financiación directa, el crecimiento de los rodajes abre oportunidades para múltiples sectores empresariales: hostelería, transporte, alojamiento, construcción o asesorías fiscales.
Para fomentar esa conexión, Araba Filma ha puesto en marcha una serie de charlas dirigidas a empresas alavesas en las que se explica de forma práctica cómo pueden trabajar con una producción audiovisual. “Estamos dando una formación muy práctica: con quién tendrían que hablar, qué servicios ofrecer o cómo presentar su propuesta”, ha explicado De Silva.
Las primeras sesiones, centradas en hostelería, restauración, catering, inmobiliarias y alojamientos, ya han generado los primeros resultados. “Una de las empresas que acudió a la charla ya ha empezado a dar servicio en un rodaje este mismo fin de semana en Vitoria”, ha indicado Katixa.
Las próximas jornadas abordarán otros sectores clave como la construcción, el transporte y las asesorías fiscales y laborales. “En cada rodaje se construyen decorados, se alquila maquinaria, se contratan transportes o servicios de catering. Hay posibilidades reales para muchas empresas”, ha subrayado la productora.
Falta de profesionales para cubrir la demanda
El crecimiento del sector también está generando una fuerte demanda de profesionales técnicos. Ruiz de Austri reconoce que encontrar personal cualificado se está convirtiendo en uno de los principales retos. “Todos los productores que están rodando ahora mismo se matan por encontrar trabajadores”.
En Euskadi es habitual que los equipos técnicos se desplacen entre territorios para cubrir las necesidades de las producciones, pero la demanda sigue creciendo. “Para todas las producciones que hay ahora mismo no hay gente suficiente y a veces tenemos que traer profesionales de fuera”, ha explicado De Silva.
A pesar de estos desafíos, el sector audiovisual vive un momento de expansión en Álava. Nuevos proyectos y directores alaveses están dando el salto al largometraje, lo que refuerza la sensación de que el territorio puede consolidarse como un polo de producción audiovisual.
Para Ruiz de Austri, la clave está ahora en implicar al tejido empresarial. “Esto ha sido un revulsivo enorme. El reto ahora es que todo el ecosistema —empresas, profesionales e instituciones— se ponga las pilas para aprovechar la oportunidad”.
'Todos los colores'
En paralelo a este impulso del sector audiovisual alavés, también siguen llegando nuevos proyectos de creadores del territorio. Es el caso de 'Todos los colores', el primer largometraje de la directora alavesa Beatriz de Silva, presentado recientemente en el Festival de Málaga.
Película, protagonizada por Mafalda Carbonell y Eva Morán, aborda la adolescencia, las primeras experiencias y la búsqueda de identidad a través de la historia de una joven que vive esas etapas desde una silla de ruedas. Tras su paso por el certamen andaluz, el filme tiene previsto llegar a los cines el próximo 12 de junio y se espera que pueda contar también con un preestreno en nuestra ciudad.

Jon Dos Santos
Redactor y editor de contenidos en el magazine Hoy por hoy Vitoria




