Natalia sufrió graves quemaduras con apenas año y medio: "Se pueden superar las barreras"
La presidenta de Proaktiboa acompañará a pacientes de la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces para humanizar los cuidados desde su propia experiencia

Natalia sufrió graves quemaduras con apenas año y medio: "Se pueden superar las barreras"
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San Sebastián
Detrás de cada quemadura hay mucho más que una herida. Hay una persona, una vida que cambia de repente y una familia que empieza un camino largo y complejo. Con esa idea nace el proyecto que pondrá en marcha la donostiarra Natalia Petracca, presidenta de la asociación Proaktiboa, que a partir de mayo ofrecerá acompañamiento a pacientes de la Unidad de Grandes Quemados del Hospital de Cruces.
Será un acompañamiento muy especial, porque Natalia no habla desde la teoría, sino desde la experiencia: “Yo sufrí grandes quemaduras cuando tenía un año y medio de vida y he transitado toda mi vida con esta realidad”.
La idea del proyecto surgió casi por casualidad. Durante una visita al hospital por otro asunto, esta joven, afincada en San Sebastián desde hace muchos años, descubrió la existencia de la unidad de grandes quemados y decidió preguntar si podía colaborar de alguna manera. Y aquella conversación fue el germen de lo que hoy empieza a tomar forma: una asociación que quiere acompañar a quienes atraviesan ese mismo proceso. “Pensé que quizá podíamos reunir a más personas, crear voluntariado y ofrecer algo más amplio” cuenta señala.
Una realidad que acompaña toda la vida
Las grandes quemaduras dejan huellas físicas, pero también emocionales y sociales. Algo que Natalia conoce bien. "Es una realidad que convive contigo, que no se va. Es como si tuvieras algo crónico”, explica.
Las cicatrices visibles pueden convertirse en una barrera en distintos ámbitos de la vida, "especialmente en el laboral". “En mi caso -recuerda- se dificultaba más el tema de cara al público. La verdad es que cuesta bastante” confiesa.
Aun así, insiste en que cada historia es distinta y que el proceso depende de muchos factores: el entorno, el momento vital o las oportunidades que tenga cada persona: “Hay que equilibrar lo físico y lo psicológico, pero depende mucho de la persona y de su realidad”.
Acompañar desde la experiencia
Precisamente esa experiencia es lo que Natalia quiere poner ahora al servicio de otras personas. “Lo que más puedo aportar -afirma-es mi experiencia de vida”. “He pasado por todas las etapas que te puedas imaginar y me gustaría trasladar eso a otras personas”. El objetivo no es dar "soluciones mágicas", sino acompañar y mostrar que es posible seguir adelante. "Yo pasé meses en el hospital, pero después fui al colegio, me convertí en adolescente, tuve pareja que hoy es mi marido. Se pueden superar las barreras y seguir adelante, hacer un camino de vida integrado”.
Desde la asociación Proaktiboa, el acompañamiento se realizará desde el voluntariado y siempre en coordinación con el equipo sanitario del hospital. “La idea es mostrar que hay un camino, que hay otras personas que lo hemos recorrido. Se puede salir de circunstancias muy complicadas y se puede avanzar” recalca Natalia. Y para ello insiste en la necesidad de hacer "comunidad". "Nadie puede recorrer ese camino por otra persona, pero sí puede hacerlo a su lado. No vamos a solucionar la vida a nadie, pero sí podemos aportar confianza, resiliencia y comunidad”.
La idea es que este servicio de acompañamiento eche a andar en mayo.

Eva Monente
Jefa de redacción. Editora de los informativos de la mañana y del programa Hoy por Hoy San Sebastián....




