El impuesto turístico en Euskadi se retrasa a 2027 y Bizkaia prevé aprobar su norma en abril
Las tres diputaciones unifican el calendario, introducen tarifas más bajas para agroturismos y Barakaldo opta por aplicar el mínimo sin recargos

El impuesto turístico en Euskadi se retrasa a 2027 y Bizkaia prevé aprobar su norma en abril
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El futuro impuesto turístico en Euskadi da un paso clave con cambios relevantes tras las alegaciones del sector y las instituciones. Las tres diputaciones forales han acordado retrasar su entrada en vigor al 1 de enero de 2027, introducir nuevas tarifas más ajustadas y avanzar en la tramitación normativa. En Bizkaia, el texto llegará al Consejo de Gobierno en abril, mientras municipios como Barakaldo ya han definido su estrategia: aplicar el mínimo sin recargos para no perder competitividad.
Entrada en vigor conjunta en 2027
Uno de los principales cambios tras el periodo de alegaciones es la decisión de fijar una fecha común para toda Euskadi: el 1 de enero de 2027.
Las tres diputaciones han adaptado sus anteproyectos para coordinar la implantación del impuesto en los tres territorios, incorporando propuestas trasladadas tanto por el sector turístico como por los ayuntamientos.
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Nuevas tarifas y ventajas para el sector
El texto incorpora también ajustes en la estructura del impuesto. Entre ellos, la creación de un tramo específico para los agroturismos, que contarán con el tipo más reducido, situado entre 0,5 y 1,25 euros por persona.
Además, se ha introducido una medida para evitar conflictos en el sector: no se aplicará el impuesto a reservas realizadas antes del 5 de febrero de 2026, con el objetivo de reducir posibles reclamaciones.
Bizkaia avanza en su tramitación
En el caso de Bizkaia, el calendario ya está definido. El proyecto de Norma Foral será aprobado por el Consejo de Gobierno en abril y posteriormente remitido a las Juntas Generales.
La previsión es que el proceso parlamentario concluya en junio, lo que permitirá dejar lista la normativa antes de su entrada en vigor en 2027.
Barakaldo aplicará el mínimo sin recargos
En paralelo, los municipios comienzan a posicionarse. En el caso de Barakaldo, el Ayuntamiento ha decidido no aplicar recargos adicionales sobre la tarifa que establezca la Diputación.
La decisión se ha adoptado tras una reunión de la Mesa de Turismo celebrada en la Finca Munoa, en la que han participado representantes institucionales y del sector.
El concejal de Turismo, Gorka Zubiaurre, ha explicado que el objetivo es favorecer el crecimiento del sector:“Estamos trabajando para atraer visitantes y generar oportunidades económicas. No tendría sentido aplicar recargos que resten competitividad a nuestro destino”.
Estrategia turística ligada al crecimiento
El Ayuntamiento de Barakaldo vincula esta decisión a su estrategia para consolidarse como destino dentro del entorno metropolitano.
El municipio está impulsando proyectos como el desarrollo del turismo industrial, la puesta en valor del patrimonio y la mejora de rutas naturales como el entorno del monte Argalario.
Además, prevé recibir en abril el certificado del Código Ético del Turismo, reforzando su apuesta por un modelo sostenible.
Un impuesto en fase decisiva
Con los textos ya en tramitación en las tres diputaciones, el impuesto turístico entra en una fase clave.
La coordinación entre territorios, los ajustes en tarifas y la posición de los municipios dibujan un escenario en el que Euskadi avanza hacia un modelo propio de fiscalidad turística, con la vista puesta en su aplicación a partir de 2027.




