Denuncian que una nueva normativa de FIFA deja a los menores no acompañados sin poder jugar a fútbol: "Esto supone un freno muy importante a su integración"
El CD Otxartabe denuncia la situación en la que quedan los menores, apartados de equipos que en muchas ocasiones son su principal vía de integración en la sociedad

Denuncian que una nueva normativa de FIFA deja a los menores no acompañados sin poder jugar a fútbol: "Esto supone un freno muy importante a su integración"
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Bilbao
Hasta hace unos meses, los menores no acompañados que llegan a Bizkaia podían jugar a fútbol en cualquier club deportivo. Bastaba con que se encontrasen en España en situación legal, algo que ocurre con todos los que están bajo tutela, en el caso de Bizkaia, de Diputación, y tuviesen un documento identificativo. Para muchos de ellos, el deporte constituía en su principal actividad de ocio; también les servía como medio de integración en la sociedad: tener unas rutinas fuera del horario escolar, hacer amistades, etc.
Sin embargo, en los últimos meses su situación ha dado un giro radical. A raíz de una nueva normativa de FIFA, se han quedado fuera de los equipos al haber perdido su licencia federativa. El organismo que rige el fútbol a nivel mundial decidió elaborar una nueva norma para trata de evitar el comercio con estos chavales por parte de los grandes clubes, algo que ya acarreó hace años sanciones para muchos de ellos.
Condición de refugiados
Con esta nueva norma, asumida en todo el territorio español por la RFEF, se restringe mucho más el acceso al deporte por parte de menores migrantes. Ahora se les solicita que hayan solicitado protección internacional, asilo o refugio, algo que no encaja con aquellos que llegan, principalmente procedentes de países africanos, por razones meramente económicas.
Esta es la denuncia que trasladan a través de Radio Bilbao desde el CD Otxartabe de Otxarkoaga. Lo explica uno de sus responsables, además de profesor en el barrio, Kerman Oliva: "Gracias a FIFA, que ha elaborado unas medidas para proteger a los menores, se ha pasado protegiendo. Estos chavales no necesitan acudir a esa categoría [de refugiados] porque ya están legalmente en el país. El refugio o el asilo se solicitan cuando han tenido que huir del país porque su vida corría peligro", relata.
Muchos dejan el deporte
Es decir, en esa nueva categoría solo cabrían quienes han huido de su país de origen por encontrase en guerra, por haber recibido amenazas o estar en situación de peligro extremo o por ser víctimas de algún tipo de discriminación, por ejemplo, por su orientación sexual. "Estos chavales, con esta medida tan restrictiva, no pueden jugar. Nosotros, cuando mandamos la documentación, o no responden o se rechaza argumentando que hace falta la solicitud de asilo. Ese papel no se puede enviar porque no es su situación", insiste Oliva.
Así se ha llegado a una temporada en la que muchos de estos chicos han perdido la ficha federativa y, por tanto, solo pueden entrenar con sus equipos, pero no disputar partidos: "Son chavales que llevan desde septiembre entrenando con sus equipos y no pueden jugar. ¿Cuál es la consecuencia? Desmotivación y dejar el fútbol. Si lo que buscamos es que se integren en la sociedad y que hagan deporte con los chavales de aquí y haya una comunión entre todos, esto supone un freno muy importante", afirma.
Equipos que podrían desaparecer
En el caso del Otxartabe esta situación es especialmente dañina también para la propia entidad. De los once equipos de fútbol sala que tiene, hay algunas categorías en las que los menores no acompañados llegan a suponer hasta el 80-85% de los jugadores de un equipo. "De momento están sobreviviendo gracias a que muchas de las autorizaciones son del año pasado. La Federación de Bizkaia está haciendo algunas autorizaciones provisionales al amparo de la Ley Vasca del Deporte", explica Oliva.
Sin embargo, "oficialmente no pueden jugar y en muchos otros sitios sabemos que no están jugando". En cualquier caso, las fichas provisionales caducarán y llegará un momento en el que todos ellos queden fuera del deporte, salvo que alguien intervenga para cambiar la aplicación de la norma: "Lo estamos moviendo a través del CSD y del Ararteko y estamos tratando de sacar a la luz la situación que se ha generado para que alguien entienda que esto no es bueno ni para los chavales ni para los clubes. No se puede restringir tanto que no puedan jugar", zanja.

Verónica Gómez
Periodista de la SER desde 2009, cuando comencé mis prácticas en Radio Pamplona. Tras pasar por las...




