El nieto de Eduardo Chillida asume la dirección de Chillida Leku
Mikel Chillida liderará a partir de abril el museo fundado por su abuelo, en una nueva etapa marcada por la continuidad del legado familiar y la proyección internacional


Mikel Chillida dará un paso al frente en una institución que conoce desde dentro. A partir del 1 de abril de 2026 se convertirá en el nuevo director de Chillida Leku, después de varios años vinculado a la gestión y al desarrollo del museo de Hernani dedicado a la obra de Eduardo Chillida. Nieto del escultor y de Pilar Belzunce, representa además una figura estrechamente ligada al legado familiar y artístico que sostiene el proyecto.
Desde 2019, Mikel Chillida ha ejercido como director de Desarrollo del museo, una etapa en la que, según ha destacado la propia institución, ha tenido un papel relevante en el crecimiento del centro, en la construcción de alianzas estratégicas y en el refuerzo de su proyección internacional.
Un perfil ligado al legado de Eduardo Chillida
En los últimos años, Mikel Chillida ha desarrollado un papel menos visible que el de la dirección artística o ejecutiva, pero relevante en la arquitectura interna del museo. Desde el área de Desarrollo ha estado vinculado al refuerzo de la estructura institucional de Chillida Leku, a la creación de colaboraciones y al impulso de su presencia exterior, en una etapa en la que el centro ha ampliado su alcance y su visibilidad.
La elección de Mikel Chillida apunta a una dirección continuista. El museo ha subrayado su conocimiento profundo del legado de Eduardo Chillida y su implicación con la misión de la institución, mientras que el propio nuevo director ha enmarcado esta etapa en la voluntad de preservar, investigar y compartir la obra del escultor con públicos cada vez más amplios, manteniendo al mismo tiempo un diálogo activo con el presente y el futuro.
EEl museo llega a este relevo después de varios años de consolidación, en los que ha reforzado su visibilidad, su oferta cultural y su proyección exterior.
El relevo tras la etapa de Mireia Massagué
El cambio se produce después de la etapa encabezada por Mireia Massagué, que continuará vinculada al museo en labores de asesoría. Durante esos años, Chillida Leku ha afianzado su posición como referente cultural y ha incrementado su presencia pública, lo que convierte el relevo en un movimiento de continuidad más que de ruptura.
En ese contexto, la figura de Mikel Chillida concentra dos dimensiones que ayudan a explicar su elección: por un lado, el conocimiento interno de la institución; por otro, la relación directa con la historia del museo y con el legado del escultor. Su perfil reúne así gestión, continuidad y apellido, tres elementos que pasan ahora a confluir en una misma responsabilidad.




