Carlos Cascos (Cascos Maquinaria): "No podemos esperar que la gente venga motivada de casa, la tenemos que motivar"
El empresario reflexiona sobre la necesidad de un crecimiento constante para no quedar fuera del mercado
Arabako Enpresak Irratian: Carlos Cascos de Cascos Maquinaria
Vitoria-Gasteiz
Carlos Cascos, director general de Cascos Maquinaria, es el nuevo invitado en Arabako Enpresak Irratian, el espacio de SEA Empresas Alavesas, la asociación que representa a los empresarios alaveses.
Representa la segunda generación de un sueño que comenzó en Luarca (Asturias). Su padre llegó a Vitoria-Gasteiz para fundar su propia empresa, y logró convertirla en un referente del sector.
Para asumir este reto, Carlos se dotó de un sólido bagaje profesional y vital formándose en Pamplona, Madrid, Inglaterra y Francia, antes de responder a la llamada paterna para tomar las riendas del negocio familiar junto a su hermano.
La relación entre ambos se basa en una receta que considera imprescindible: respeto y confianza mutua. Cascos pone un énfasis especial en el factor humano, asegurando que, aunque la formación y la investigación son pilares básicos, la motivación es la clave para que una plantilla sea competitiva. "Debemos generar un entorno justo donde se valoren los esfuerzos; cuando estamos motivados, contagiamos, y eso se traduce en eficiencia", afirma.
La dictadura de la inmediatez y el crecimiento
Carlos se define como una persona "precavida" ante un mundo globalizado donde la tecnología y los mercados cambian en una sola mañana. En su análisis, advierte que la realidad actual es más compleja que la que vivió su padre, ya que factores como internet o la entrada de competidores internacionales, como los coches de China, obligan a tomar decisiones arriesgadas y rápidas.
Bajo esta premisa, el empresario tiene una máxima clara: la necesidad de crecimiento. Para Cascos, es vital tener siempre diversos proyectos en marcha incluso cuando la empresa atraviesa un buen momento. "Cuando estás "comodito" es cuando toca hacer la inversión, porque igual dentro de cinco años ese proyecto es el que te salva", explica, subrayando que "el mejor momento para ahorrar y pensar en el futuro es cuando las cosas van bien".
Un relevo generacional con nombre de mujer
De cara al futuro, el relevo en Cascos Maquinaria parece estar orientado en femenino. Carlos y su hermano tienen seis hijas que ya se están formando, y aunque les encantaría que tomaran el mando, el empresario es pragmático. "Tienen que sentirlo, tener el carácter adecuado y valer; una empresa con muchas familias detrás no puede permitirse el romanticismo si el perfil no es el adecuado", detalla.
A sus casi 50 años, nuestro invitado asegura sentirse en un buen momento, donde la experiencia le permite decidir por "olfato" y ver los proyectos con mayor claridad. No obstante, tiene claro que sabrá dar un paso al lado cuando pierda la energía o la capacidad de adaptación, evitando el error de otros empresarios que se perpetúan en el cargo.
El valor de la experiencia
Al ser consultado sobre el dilema de los jóvenes entre emprender o trabajar por cuenta ajena, Carlos Cascos huye de las respuestas manidas. Considera que ambas opciones son fantásticas si se busca ser el mejor en lo que se hace, pero lanza un consejo basado en la prudencia: "Es mejor llegar tarde que llegar verde".
Para el directivo vitoriano, no hay que tener miedo al fracaso porque "siempre se aprende", pero sí recomienda a los nuevos emprendedores asegurarse de si están preparados para la responsabilidad que conlleva gestionar personas y riesgos.
Su receta final es la humildad de aprender de quienes van por delante: "Yo, cada vez que puedo, hablo con empresarios que van diez años por delante de mí; se aprende todos los días".