“Era una pesadilla”: denuncian graves deficiencias en la residencia Tabira Berri de Durango
Una familiar lleva el caso a las Juntas Generales y a los tribunales tras la caída de su madre
“Era una pesadilla”: denuncian graves deficiencias en la residencia Tabira Berri de Durango
El testimonio ha puesto el foco en la atención a personas mayores en Bizkaia. Una mujer ha denunciado públicamente en las Juntas Generales la situación vivida por su madre en la residencia Tabira Berri de Durango, donde, según su relato, se acumulan problemas de personal, higiene y atención que han terminado en los tribunales.
Una caída que acaba en denuncia judicial
El caso tiene su origen en un episodio ocurrido en mayo de 2024. La madre de la denunciante, con un grado de gran dependencia, sufrió una caída desde una silla sin apoyabrazos que le provocó un traumatismo craneoencefálico y fracturas graves.
Según ha explicado su hija, las imágenes de las cámaras de seguridad contradicen la versión inicial del centro, que atribuyó lo ocurrido a un tropiezo. A raíz de ello, la familia ha iniciado acciones judiciales por posibles lesiones por imprudencia.
“Ratios insuficientes, falta de higiene y desatención”
La denuncia va más allá de ese episodio concreto. Durante su intervención en la comisión de Peticiones y Relaciones con la Ciudadanía, la familiar describió una situación continuada de deficiencias en el centro.
Entre los problemas señalados, destacó la falta de personal —con una trabajadora para atender a diez personas con gran dependencia—, deficiencias en la higiene, mobiliario inadecuado y fallos en equipos básicos como las grúas de traslado.
También denunció brotes de sarna no comunicados correctamente y una alimentación que considera insuficiente y de baja calidad.
"Nunca vi una inspección real"
Uno de los aspectos más críticos de su relato se centra en la supervisión del centro. La denunciante cuestiona la eficacia de los controles y asegura que las inspecciones no reflejan la realidad del día a día.
“Pones quejas y te contestan mal. Yo nunca he visto ninguna inspección”, explicó ante los grupos junteros. Según su testimonio, el centro recibiría avisos previos de las visitas, lo que permitiría reforzar temporalmente la plantilla. “Llamaban a personal de otras residencias y para la Diputación el ratio estaba cumplido”, aseguró.
Petición de investigación y reacción política
La comparecencia ha tenido ya consecuencias en el ámbito institucional. Grupos de la oposición han solicitado la comparecencia urgente de la responsable foral de Acción Social para aclarar la situación.
Por su parte, los grupos que sostienen al Gobierno foral han lamentado lo ocurrido y se han comprometido a trasladar el caso al departamento correspondiente.
La familia pide ahora una investigación exhaustiva y medidas que garanticen la seguridad y el bienestar de los residentes, en un contexto en el que la calidad asistencial vuelve a situarse en el centro de la discusión pública.