Julio Calleja: el bilbaíno responsable del rendimiento de Dubai Basketball de Euroliga
El todavía director del grado de CAFID de la UPV dirige la preparación física del proyecto árabe desde hace dos meses

Julio Calleja: el bilbaíno responsable de rendimiento del Dubai Basketball de Euroliga
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El conflicto bélico en Oriente Medio ha alterado por completo la rutina del Euroliga de Baloncesto y, en particular, la del nuevo proyecto de Dubai Basketball. La franquicia, que disputa esta temporada la máxima competición continental, se ha visto obligada a trasladar su sede a Sarajevo por motivos de seguridad. En este contexto excepcional trabaja el bilbaíno Julio Calleja, flamante director de salud y rendimiento del equipo, quien atendió a Play Basket Bizkaia en medio de un viaje interminable.
“Ayer jugamos contra el Panathinaikos y hoy por la mañana he tenido que coger una combinación complicada porque desde Sarajevo hay muy poco tráfico aéreo y hemos tenido que venir hasta Estambul para poder regresar a casa”, relataba. Su día a día, como el del equipo, está marcado por la incertidumbre: “Jugamos en Sarajevo por el tema de la guerra y los problemas de seguridad que conlleva”, explica en Play Basket Bizkaia
La guerra y el Ramadán condicionan la Euroliga
La temporada, reconoce, está siendo “muy especial”. “Son muchas horas en aviones, mucho esfuerzo personal, cerrando compromisos que todavía tenía en casa con la universidad y con el Comité Olímpico, pero lo llevamos con ilusión”, explica. A ello se suman factores como el Ramadán o la adaptación a una nueva sede: “Es un cúmulo de circunstancias, pero como nos apasiona lo que hacemos, vamos para adelante”, señala.
Acuerdo con la UPV y COE
Calleja aún no se ha instalado definitivamente en Dubái. “Este primer año estoy yendo y viniendo. Ya he estado allí y es un lugar muy agradable para vivir, una ciudad moderna y muy atractiva desde el punto de vista cultural y de ocio”, afirma. Su aterrizaje en el club no ha supuesto una ruptura total con su vida anterior: mantiene los compromisos adquiridos este curso con la Universidad del País Vasco y con el Comité Olímpico Español.
“Lo que hemos hecho es firmar un convenio de asesoramiento con la universidad, lo que me permite compatibilizar funciones hasta que finalice mi etapa como decano en junio”, detalla. Además, agradece la flexibilidad del COE: “Me han permitido mantener algunos compromisos durante este ciclo olímpico”, puntualiza.
Mejora sustancial
En lo deportivo, el equipo ha mejorado desde su llegada. “Siempre digo lo mismo: soy una persona de equipo. Nadie cambia una dinámica por sí solo”, subraya. Aun así, reconoce avances: “Hemos conseguido integrar trabajos, establecer protocolos y recuperar jugadores lesionados. Veníamos de una buena racha de siete victorias antes del último tropiezo”, comenta.
Su rol, cada vez más relevante en el deporte moderno, va más allá de la preparación física. “El director de rendimiento es quien coordina todas las áreas: médica, física, nutrición, psicología o rehabilitación. Intentamos darle al entrenador la mejor información posible para tomar decisiones basadas en datos”, explica.
Demasiados partidos
Sobre su fichaje, lo resume como “un cúmulo de circunstancias”. La llamada del general manager fue decisiva: “En cinco días tuvimos que tomar la decisión. Hablé con mi mujer, me apoyó y aquí estoy”, comenta
Calleja también reflexiona sobre uno de los grandes debates actuales: la sobrecarga del calendario. “La saturación no permite más competición. La asociación de jugadores establece descansos mínimos para garantizar la salud. La pregunta es si queremos más partidos o partidos de mayor nivel”, plantea.
Trabajar con Musa
En medio de la inestabilidad, destaca nombres propios como Dzanan Musa: “Es un jugador excepcional, ha salido de una lesión y nos está dando un rendimiento extraordinario. Además, jugar en Bosnia es especial para él. Conlleva una motivación especial. Es un gran deportista. Se echa el equipo a la espalda sin ningún problema", asegura.
Así, entre vuelos, conflictos geopolíticos y exigencias de la élite, Julio Calleja lidera un proyecto en construcción que busca abrirse paso en la Euroliga, demostrando que incluso en escenarios adversos, el deporte sigue encontrando la manera de competir.




