"La excelencia también es la bondad"
La directora de Radio Bilbao, Begoña Marañón, reivindica el valor de lo invisible y el trabajo diario en el décimo aniversario de los premios
"La excelencia también es la bondad" La directora de Radio Bilbao, Begoña Marañón, reivindica el valor de lo invisible y el trabajo diario en el décimo aniversario de los premios
La gala de los Premios Radio Bilbao a la Excelencia ha tenido un hilo conductor claro, pero ha sido el discurso de la directora de la emisora decana en Bizkaia, Begoña Marañón, el que ha puesto palabras a una idea que ha atravesado toda la noche: "La excelencia no solo se mide en logros, también en cómo se actúa cada día, incluso —y sobre todo— cuando nadie mira".
"La excelencia no es un acto, es un hábito"
Sobre el escenario del Teatro Campos Elíseos, Marañón ha recuperado una frase que ha acompañado a los premios desde su origen, la excelencia como un hábito cotidiano.
Una idea que, diez años después, ya no necesita explicación. La también delegada de PRISA Media en Euskadi ha recordado que, con el paso del tiempo y tras decenas de premiados, "el concepto se ha ido definiendo solo: perseverar, adaptarse, aprender sin tregua y no tener miedo a evolucionar".
Pero este año ha añadido un matiz que ha marcado el tono del discurso.
La excelencia que no se ve… y la que importa
Marañón ha puesto el foco en una distinción clave: la excelencia visible y la que permanece en la sombra.
La primera es evidente, reconocible, la que ocupa titulares. La segunda, ha explicado, "es la que construyen muchas personas y proyectos sin foco mediático, pero con impacto real en la sociedad".
Y es precisamente ahí donde ha situado el sentido de estos premios. No solo se trata de reconocer lo que brilla, sino buscar lo que sostiene.
"Hace falta más bondad en un mundo hostil"
El momento más contundente del discurso ha llegado con una reflexión que ha elevado el tono de la gala. Marañón ha defendido que, en un contexto global cada vez más tenso, la excelencia debe incorporar un valor que a menudo queda fuera del foco: la bondad.
Una idea que ha conectado con el contexto actual y que ha transformado el concepto de excelencia en algo más amplio, más humano y más necesario.
Un recuerdo y un reconocimiento colectivo
La directora ha tenido también palabras de recuerdo para el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ausente en la gala por motivos de salud, al que ha deseado una pronta recuperación.
Y ha cerrado el acto con un gesto que ha resumido el espíritu de la noche: un aplauso dirigido al equipo de Radio Bilbao, al que ha definido como el verdadero motor de estos diez años de premios.