De la gala de Radio Bilbao al quirófano de Cruces: la noche en la que la excelencia salvaba una vida
El equipo de trasplantes recibió el aviso en pleno Teatro Campos y acabó la madrugada operando

De la gala de Radio Bilbao al quirófano de Cruces: la noche en la que la excelencia salvaba una vida
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La gala de los Premios Radio Bilbao a la Excelencia dejó muchas historias, pero hubo una que ocurrió casi en silencio y que lo explica todo. Mientras celebrábamos diez años de talento y compromiso en el Teatro Campos Elíseos, uno de los equipos premiados recibió una llamada. Horas después, ya de madrugada, esa misma historia continuaba en un quirófano del Hospital de Cruces.
Una llamada en mitad de la gala que lo cambia todo
La escena la vivimos en directo, aunque apenas se percibió. Entre el público estaba el equipo de la Unidad de Trasplantes de Cruces, reconocida en la categoría de Investigación. Entre ellos, el hepatólogo Javier Bustamante.
En mitad de la gala, su teléfono —como el del resto del equipo— recibió el aviso que activa todo: había un órgano disponible. En ese instante, mientras los aplausos seguían sonando y el acto continuaba, se puso en marcha un engranaje que no entiende de horarios, ni de celebraciones, ni de escenarios.
Del discurso a la realidad en cuestión de minutos
Lo que minutos antes se había contado sobre el escenario dejó de ser discurso para convertirse en realidad. Coordinadores, cirujanos, anestesistas y especialistas recibieron el mismo mensaje. El sistema se activó.
Ellos seguían sentados en el teatro, pero mentalmente ya estaban en otro lugar, pendientes del traslado del órgano, del paciente, del operativo que empezaba a correr contrarreloj.
Una madrugada contrarreloj hasta el quirófano
El órgano llegaba desde fuera de Euskadi y la noche avanzó con un único objetivo. Durante esas horas se sucedieron los pasos que hacen posible algo extraordinario: comprobar la viabilidad del órgano, preparar al paciente, coordinar equipos, ajustar tiempos.
Alrededor de las tres de la madrugada, todo estaba listo para dar el siguiente paso. Poco después, el equipo se dirigía al hospital. A las seis de la mañana comenzaba la intervención.
Mientras Bilbao despertaba, en Cruces seguía desarrollándose una historia que había comenzado, casi sin que nadie lo supiera, entre butacas y focos.
Dos historias que se cruzan en cada trasplante
La operación, que a esta hora continúa, es el resultado de algo mucho más grande que la técnica: una red de profesionales y una decisión clave, la de donar.
Porque en cada trasplante se cruzan dos historias. La de una pérdida y la de una oportunidad. La de una familia que, en el peor momento, decide dar vida y la de otra que recibe una segunda oportunidad.
“Sin esa generosidad nada sería posible”, recordaba el propio equipo.
La imagen que mejor define los Premios Radio Bilbao
La gala de Radio Bilbao reconocía trayectorias, proyectos y nombres propios. Pero, sin buscarlo, dejó también una imagen que resume todo el sentido de estos premios: un equipo que pasa del Teatro Campos a un quirófano en cuestión de horas, de un aplauso a una intervención que puede salvar una vida.
Si la radio sirve para contar lo que de verdad importa, anoche ocurrió algo que merece ser contado así. Porque mientras hablábamos de excelencia, uno de los equipos premiados la estaba ejerciendo. En directo, sin focos y, sobre todo, dando vida.




